Eres una descarada. ¿Cómo se te ocurre meterte con tu propio padre? ¿Estás mal de la cabeza? Ni tu bueno panada. ¿Cómo se ocurre engañarme con tu propia hija? Estás enfermo. Seguridad, seguridad. Cálmate, mamá. No es lo que parece. Los acabo de escuchar que ese hijo que tienes es de tu propio padre. Con razón ya se me hacía raro que ustedes pasaban mucho tiempo juntos.

Lo siento, mamá. Me deje llevar por el corazón. Perdóname. Les voy a pedir que se retiren, por favor. Aquí no se permite la violencia. Mi esposo y mi hija me acaban de engañar. O sea, van a tener un hijo entre ellos dos. Cállate, mamá. No tienes por qué estar diciendo esto a desconocidos. Doctor, ¿qué está pasando? ¿Por qué hay tanto grito? A mí no me interesan sus problemas.

Solo necesito que se retiren del hospital ahora mismo. Pues no más porque el papá engañó a su esposa con su propia hija. Se van a arrepentir de esto que me acaban de hacer. ¿A dónde vas? Yo te amo a ti, pero también amo a tu mamá.