Anestesiólogo que le fue infiel a la esposa con la más fea del hospital. Esto fue el bombazo en el hospital. Resulta que hay tres anestesiólogos y uno de ellos está casado con una fisioterapeuta del hospital. Un día estábamos nosotros haciendo como una merienda, como merendando varias personas y estaba la fisioterapeuta y empezó a hablar de una enfermera que está en el hospital que es nueva.

Ella nos dijo, "Uy, es que ella es muy fea. Ella es demasiado fea. Yo ni la puedo ver", decía ella así como le estoy diciendo. Yo le dije, "Pero oye, ni para tanto no digas eso. Uno no tiene derecho a hablar del cuerpo de los demás, ni si es feo, si es bonita, ¿no? O sea, no me parece." Ella y doctor es que es muy fea, o sea, demasiado fea y a veces hasta me incomoda porque anda al lado todo el tiempo de mi esposo porque ella es la enfermera del

quirófano. Bueno, yo estoy tranquila porque las feas no gobiernan el reino de los cielos. Así me dijo. Llegué yo normal al turno un día cualquiera y veo a la fisioterapeuta llorando a moco tendido. Y yo, ay, ficio, ¿qué te pasó? ¿Por qué estás así, Yamil? Y me di, doctor, yo estoy muy destrozada. ¿Qué te pasó? Doctor, es que yo no le puedo contar esto a nado.

No, confía en mí. Yo soy un baúl cerrado, una caja fuerte, una tumba bajo 8 m de tierra. Mi doctor, usted se acuerda de la enfermera que está trabajando al lado de mi esposo, el anestesiólogo. Y yo, sí, sí. Yo me acuerdo que tú el día estabas diciendo que ella es muy fea. No, doctor, mi esposo me terminó, se separó de mí por ella y yo, ¿cómo así?

No, yo no te creo. ¿Tú me estás bromeando, ¿qué día? Hoy es el día de los inocentes o qué. Y un sí, doctor, los encontré en el quirófano, doctor, teniendo cosas íntimas. ¿Qué? Esto es un banquete para la prensa. Te lo juro que yo no lo podía creer. Me dijo, "Doctor, yo lo grabé y todo. Yo quedé chiquitico. Yo cuando me dio tocaba como firmar para entrar al turno yo, bueno, ahorita vengo., quédate ahí, relájate, repóate, voy firmo y vengo." Cuando entré al hospital firmo y salgo, ya no estaba.

Yo dije, "Listo, se fue. Aquí quedó el chisme, pero chisme está bueno y me lo tengo que seguir comiendo." Yo seguí mi turno tocaba ir a quirófano para hablar con una instrumentadora para ver si una cirugía de un paciente me la habían autorizado. Cuando subo, hm, yo subí en el momento indicado. Amores, se prendió el bololó. Fisioterapeuta es hermosa. Una mujer que está hasta operada toda.

Usted la ve, usted dice, "Dios mío, es reina." Y la otra pues es normal. O sea, normal, normal. ellas dos agarrándose y la que el aficio decía que era fea le dijo al aficio, "Es que lo que tiene la fea, lo bonita, lo desea." Yo, "¿Qué qué?" Empezaron a jalar los pelos. Yo, "Dios mío, quirófano es estéril. ¿Qué pasa?" Estaba el quirófano revolucionado.

Llaman a los de seguridad y los de seguridad intentan separarlas, pero hasta los de seguridad llevaron trompa y puño. Llega el anestesiólogo y le dice, "Ya cálmense." Le dice a la fisioterapeuta. Yo me quiero quedar con ella porque ella me entiende y me lo hace rico. Está conmigo todo el tiempo, me está pendiente de mí. Entonces la ficio se va llorando y a los 5 minutos yo veo que me llegan tres notificaciones en mi teléfono y eran los videos que había grabado en el grupo de todo el hospital.

Ese grupo de cosas no lo veían los pacientes, pero ahí estaba todo el mundo. Yo di que él tiene una Dios mío, ¿por qué me persigue a mí? Yo hubiese querido que ustedes estuvieran ahí para que vieran lo mismo que yo. Una cosa como de Dios. Todo el mundo callado en el grupo, nadie decía nada y me doy cuenta que a una estudiante de medicina que estaba en el grupo se le escapó una reacción de corazón.

Agarro yo llamar al estudiante, quita ya mismo esa reacción. Amores, es que de verdad un grupo de hospital lo que más tú tienes que temerle en el mundo.