Amores, amores, amores, chisme. Dos enfermeras se acaban de agarrar por un turno. Resulta que yo estaba 24 horas. Yo me coloqué en el stand de enfermería porque tenía que hacer unas evoluciones y había una enfermera esperando ahí trabajando y como muy molesta. Hacía comentarios fuertes como esa mm palabras que no puedo decir. Y yo, jefe de enfermería, ¿le pasó algo? ¿Tiene algo?

Ya mi turno estaba acabando y la persona que cubría el siguiente turno mío, o sea, yo dejo el turno y viene mi relevo a cubrir el siguiente turno, ya había llegado y ya yo estaba listo para irme. De repente me dice, "Déj ver, doctor, cuando venga la voy a arrastrar y le voy a recordar cómo me llamo yo." Yo, "Ven acá, aquí va a pasar algo y yo no me lo voy a perder." Y yo le pregunto, "¿Pero qué sucedió?" Ella me dice, "No, que la enfermera que viene de relevo

mío le pedí el favor que si podía venir a la hora que era." Y ya van 3 horas después de que empezó su turno y no ha llegado. Y por ley no podemos dejar el puesto tirado, aunque la otra persona no haya llegado. Pero doctor, va a ver. como a los 15 minutos llegó y dijo, "Ay,, lo siento, lo que pasa es que tuvo un pequeño atraso." Y la enfermera le dice, "Pequeño atraso." Y se va dando la vuelta así y se puso al lado de ella.

y la fui agarrando por el pelo. Ya yo tenía la cámara lista, la actitud lista y Televisa presenta. Pero la agarró duro, la tiró al suelo y la arrastró por todo el pasillo. Todo el mundo salió a ver qué era lo que estaba pasando. O sea, esa enfermera llegó con el uniforme blanco y cuando se levantó del piso tenía el uniforme negro.

Yo, Dios mío, y los de aseo, ¿por qué no limpian piso del hospital? El mío, tú debe estar limpio. Gracias a nuestra querida enfermera que lo limpió, no con una mecha de limpiar, sino con una enfermera, pero lo limpió igual. Se levanta la enfermera del piso y también la agarra y se empiezan a dar. Ay, Dios mío, amores, el video es Dios mío, es una película de Yqui Chan de Jananda.

Y resulta que mientras estaban peleando, la que arrastró, o sea, la que estaba en el suelo, le dijo a la otra, "Nos van a echar a las dos con gusto, pero yo me comí a tu marido." Y se arrancan más duro, amores. Pero cuando dijo eso, hasta los pacientes salieron y estaban en las puertas de sus cuartos y todos como, "Uy, habían pacientes que estaban mal y con celular grabando." Oigan, pero tampoco.

Literal se armó la revolución cuando la separan los vigilantes. Ellas tienen que dar como con un moñito así como con un tomate, una cebolla, no sé, algo así amarrado. Amor, ella tiene los pelos así. Lo bueno es cuando van pasando, ellas no se dan cuenta que yo estoy grabando y en la cámara del celular sale una mirando así feo y que entero yo que de verdad la que arrastró enfermera del suelo, la que llegó tarde, sí se había comido el marido de la otra.

Según otros compañeros me dijeron que a ella la habían visto en una moto con el marido de ella y que uno de los médicos la siguió y yo, "Dios mío, pero tú eres más chismoso que yo." Y entraron a un motel. Eso estaba regado en el hospital y yo no sabía. Para finiquitarles el cuento, las echaron del hospital a una por agarrar un ataque de rabia y a la otra por llegar tarde y propiciar de que eso también sucediera.

Como yo sé que usted es chismoso y quiere ver las pruebas, comparta video y sígame por Instagram como @tasmedina B y les mando el video porque ese video es tan monumental. Dios mío. Dios mío.