Médico que por estornudar terminó haciéndose popis. Resulta que normalmente nosotros todos los sábados hacemos como una reunión, todos los médicos para hablar de todos los pacientes que pasamos y los como los más relevantes. Nosotros estábamos normal, habitualmente nos dan como una merienda para ir comiendo. Había un médico que andaba como con un pañuelo en la boca y andaba estornudando y que él nos pidió disculpa y nos dijo, "No, lo que pasa es que ando como con una alergia y nosotros le dijimos como que no, pero tómese algo." Igual continuamos la
reunión y empezamos a hablar de los pases. Yo vi todo tranquilo, o sea, a mí no me olió como a chisme ni nada. Yo, pero nada, de repente, espérense que no puedo, él estornuda duro y después del estornudo se le sale un y todos doctor, o sea, todos nos reímos y la cosa, pero como 10 segundos después ya no me olvida chisme sino Nosotros todos sabíamos que él tenía alergia, pero ninguno sabía que tenía diarrea.
Él no se podía ni levantar así. Yo dije, "Huele como a rar." Todos empezaron a mirar al doctor porque es que sonó duro. O sea, listo, aceptamos que se haya echado un aire porque eso es normal. Bueno, la diarra también es normal, pero bueno, un aire así, listo, uno lo acepta y sigue la reunión. Pero amores, ese hombre tenía era el mismo demonio allá adentro.
Y como era el anestesiólogo, nadie se atrevía decir nada. Y él callado se veía rojo y sudaba frío, pero estaba callado. Y donde estábamos era un cuarto pequeño, no era grande y había una mesa y eso olía muchísimo. De repente él sale diciendo, "Sí, sí", me dice popó, "Ay, yo no puedo contarlo." Se lo juro que yo no quería oler si era chisme, si no me importa, no quiero oler.
Todos nos salimos y quedó él ahí porque él nunca se levantó. Llegó como alguien del aseo y le llevó un uniforme, porque uno siempre en quirófano como que guarda uniforme, tiene uniformes para cambiar y demás y como a los 25 minutos salió de ahí y yo me acerqué a pregúntale por uno tiene que ser justo. Doctor, continuamos la reunión. Al rato yo me voy como para el cuarto de médicos y me doy cuenta que uno de los médicos había grabado todo, porque según él graba como para no olvidarse de algunos
datos que da el médico para los pacientes, el especialista y en su celular quedó grabada la gran Amigo, pásamelo. Él no aguantó como que la vergüenza y como a los tres días renunció. que todo el hospital sabía, o sea, yo, o sea, no está mal que tú te hayas hecho eso, eso fue un accidente. Lo que da risa es que él es el intachable y él se quedó en su silla.
Él nunca se levantó. Hombre, ¿cómo va a hacer que la gente se venga y se le pase el horor aquí? Y bueno, como yo sé que usted es chismosa y chismoso y quiere ver las pruebas.