Tenía el cuello oscuro, pensó que no era nada y terminó siendo algo grave. Muy poco nos vemos el cuello o el tono de color del cuello, pero si lo hacemos y lo notamos un poco oscuro, escucha esta historia. Resulta que eres una paciente femenina de 36 años al servicio de consulta externa. La paciente me refiere que ha tenido un aumento de peso, además se siente como muy fatigada y le da mucha ansiedad por comer.

Le pregunto, "¿Hace cuándo te sientes así?" Ella me dijo, "Ya hace un tiempo, aproximadamente tr cu 5 meses, no le puedo decir exactamente, pero sí me siento rara." Le digo, "Necesito verte el cuello, muéstrame tu cuello." Ella me dijo, "¿Como qué le pasa? ¿Por qué va a ver mi cuello? ¿Que tiene que ver?" Yo le dije, "Necesito revisarlo para ver si tiene un tono diferente." Ella me dijo, "No, mi cuello tiene el tono normal de mi piel." Yo le dije, "Muéstramelo." Cuando le veo el cuello, yo le tomo una foto,

se la muestro. damos cuenta que el tono del cuello en esta zona era mucho más oscuro que su piel normal. Te pregunto, "¿Has notado que tus axilas han aumentado de color?" Ella me dice un poco. Cuando me muestra sus axilas eran muy oscuras y seguramente otras zonas en su cuerpo también han aumentado el color o la pigmentación. decidió hacerle unos exámenes ya intuyendo cuál era el diagnóstico y resulta que nuestra paciente tenía diabetes, melitus y no sabía.

Eso que está en el cuello se llama acantosis nírigan o coloración oscura o hiperpigmentada de la piel causada por la resistencia a la insulina. ¿Qué es la insulina? La insulina es una hormona que es secretada por el páncreas o producidas por el páncreas con la finalidad de ser como la llave que abre la puerta para que entre la glucosa o el azúcar a muchas células del cuerpo y pueda generar energía.

Hay una resistencia a la insulina, esa insulina no va a abrir esa puerta y lo que pasa es que la glucosa o el azúcar se acumula en la sangre accionando muchos síntomas como los que refería la paciente. Cuando yo le digo a la paciente, la paciente no me creía. Yo le pregunto, "¿Tienes antecedentes de diabetes? ¿Tienes antecedentes de un familiar que sufre de esto?

Ella me dice, "No." Además, ella estaba extrañada porque es una paciente joven y cómo es posible que una paciente tan joven ya tenga una enfermedad como esa empezó a llorar. Yo la alenté y le dije que igual es una enfermedad que tiene tratamiento. Si se tienen los cuidados, todo va a fluir bien. Es una enseñanza para que entiendan que no importa que sea joven, no importa qué edad tengas, en la diabetes te puede llegar y tocar la puerta también.

Primero, consultar al médico y si tienes alguna duda o pregunta de qué exámenes necesitas inicialmente para tú saber o ir al médico con ell, comparte video y.