Abuela infectó a todo un asilo de sí. Esta historia es buena, pero el final. Resulta que me ingresa una señora como unos 69 años de edad al servicio de urgencia en compañía de los tutores, de los de quienes la estaban como cuidando porque presentaba fiebre y le habían salido unas lesiones en su panadería. Ella no me había hablado de las lesiones, sino que me dijo que solamente tenía fiebre.

Yo le pregunté, "¿Ha tenido dolor de garganta o algo en particular? ¿Le arde al orinar?" La tutora estaba al lado de ella y yo sentía que, no sé, yo sentía la abuela como incómoda. Yo le dije a la tutora, "¿Usted será que se puede salir para yo tener una conversación con la paciente un poco más cómoda?" Ella me dijo, "Claro que sí." Me quedé yo con Yamile.

Ella me ha dicho, "Doctor, me salieron como unas pequeñas foliculitis en la panadería." Dije, "Bueno, es raro que una foliculitis cause fiebre, pero bueno, vamos a ver." Yo le dije, "Yamile, vamos a revisarte, vamos a la camilla." Ella me dice, "Sí, claro, doctor. Vamos." Cuando me pela la panadería, mi gente tenía unas lesiones muy características del sífil. Yo le pregunté, "¿Cuándo fue la última vez que usted tuvo relaciones?" Me dijo, "Doctor, lo que pasa es que yo soy nueva en el asilo y yo antes de entrar al asilo, yo le

pagué a un jovencito para que tuviéramos relaciones. Yo, ¿cómo así?" Y yo le dije, "¿Y usted usó protección?" Ella me dijo, "No, doctor, para aquello si no voy a quedar embarazada." Yo, ya, lo volviste a hacer. Yo le dije, "No quedaste embarazada, pero sí quedaste pringix." Le dije, "Eso es una enfermedad de transmisión, hay que darte tratamiento y todo eso." Y la señora me dice, "Doctor, ¿y si yo estuve con alguien más adicional, eso se le puede pegar también?" ¿Cómo así?

Y me dijo, "Doctor, es que es normal que en el asilo a veces nos den ganas a los ancianos, a todos. Dios. Oh, yo le dije, "¿Qué hiciste, Yamile?" Claro que sí. Me tocó comentarle a la que la estaba acompañando que tenía eso y ella me invitó y me dijo, "Doctor, si quieres vamos a al ancianato." Y hacen como la campaña, revisa los ancianitos y todo.

Y yo le dije, "Claro que sí." Y pues le pusimos tratamiento a la señora y todo esto y le di como todas las indicaciones y al día siguiente temprano yo me fui al asilo. A los ancianos les di como una charla de lo que era el eran como siete abuelos y cuatro abuelas contando a la paciente. Mientras yo iba desencadando la charla y yo iba como contando los síntomas y todo alzó la mano un abuelito.

Doctor, ¿y eso cómo se cura? Porque ahí me está dando como una pequeña piquiña ahí abajo y yo, toma, cayó el primero. Yo juraba que ese era el paciente con el que Yamil se había acostado y ya se me acerca y me dice, "Doctor, yo no me acordaba que con él también. Wow, cómo hacer salió una abuelita y dijo, doctor, yo también tengo como una lesión así.

Oh, Yamile, tú acabaste con el ancianato. Estaban alzando la mano y yo les he preguntado a todos en general, ¿cuántos en el ancianato han tenido relaciones con la señora o con los dos señores? ¿Se levantan, por favor? Pensé que se iba a levantar solo el señor y la señora. Cuando yo veo que todos los viejitos se están levantando, "¿Qué tor piñata?" Resulta que la señora tuvo relaciones con el primero.

El primero tuvo relaciones con la otra señora. Esa señora tuvo relaciones con otro señor y la señora que me ingresó primeramente había tenido relaciones como con tres de los señores que estaban ellos. Dios, o sea, ellos allí encerrados, no pierden el tiempo. Me tocó hablar con la cuidadora y todo esto, con el asilo, que todos necesitaban tratamiento. ¿Ustedes se imaginan todo ese poco viejito de la tercera edad?

Uno de los viejitos no tenía síntomas, o sea, no tenía lesiones ni nada ni nada. Él se me acerca porque él estaba en silla de rueda y me dice, "Doctor, ven acá que le voy a preguntar algo." Yo me agacho. Y él me dice, "Doctor." Y con una unos besitos allá abajo, una lamidita, eso puede causar también eso y ya. Wow, ni el señor se salvó.

A todos les dimos tratamiento, pues obviamente el tratamiento es de tiempo más bien. Y yo veía esos viejitos a cada rato, después querían que yo fuera cada rato dar charlas y todo es tan bellos y tan no tan tiernos, no.