Embarazada lo hacía con el ginecólogo. Resulta que yo entraba al hospital en la tarde a las 2 de la tarde para ingresar al turno de hospitalización de pediatría. Me escribe mi compañera y me dice, "Ay, doc, ayúdame, por favor. Yo te pago porque me hagas el turno en la mañana de ginecología y de paso te quedas para que en la tarde hagas el de pediatría." ¿Para qué?
La doctora me pagó superb. Yo llego al servicio de urgencia de ginecología. Buenas, ¿cómo están? Oye, a mí lo que más me encantan son las embarazadas. Yo iba atendiendo a las pacientes que iban ingresando, las iba atendiendo, pero en un momento sentí que habían pacientes en sala de espera, o sea, que estaba como saturado el servicio de urgencia ginecología. Yo voy al consultorio del ginecólogo y mientras yo voy caminando en el pasillo y yo no sé, yo siento como un olor, ese olor yo lo conozco.
Huele a yo sentí un presentimiento de que algo iba a pasar ahí, no sé qué, pero yo dije hoy saco chisme de aquí, abro la puerta del consultorio del ginecólogo y ustedes no me van a creer lo que yo vi, mi gente. El ginecólogo entrando con su espéculo a revisar a la embarazada. O sea, mi gente, estaban haciendo cosas. Yo iba a salir, el ginecólogo me dijo, "No salgas, entra." O sea, literal, yo estaba como Me dijo, "Sal normal como si no hubieses visto nada, por favor, que no esto no
puede regarse, por favor." Yo le decía, "Doctor, pero está embarazada." Y me decía, "Claro, es que las embarazadas pueden hacerlo si no tienen de pronto una condición que les diga que no pueden." Y yo le miraba la cara a la embarazada y yo, "Tienes una bendición en tu útero, ¿me lo estás haciendo pasar por estas cosas? O sea, yo en mi cabeza, yo pensaba de cuando yo iba a salir, el doctor me dijo, "Por favor, doc, que nadie se integre, te lo pido." Y yo, "Dale, dale, dale, dale, no pasa
nada. Todo bien, relájate, doc." Cuando yo me voy para mi consultorio, sale la paciente embarazada que estaba en el consultorio del ginecólogo y lo primero que hace es acercarse a un hombre, le da un beso en la boca y yo, "¿Es su esposo? ¿Qué es esto?" Vale, yo dije, "No, yo dije, no, mi gente, que chisme, chisme merece un Gramy. O sea, chisme merece un Óscar.
O sea, ¿dónde están las cámaras? ¿Dónde están las cámaras? Me sentía muy rosa de Guadalupe. Yo dije, "Dios me mira con ojos de piedad." O sea, literal, me pagaron turno para que yo viviera el chme. Si tú eres médico, no cambies el turno porque tú no sabes de qué te puedes estar perdiendo. Ya yo sabía que el ginecólogo hacía esas cosas, como que conquistaba sus pacientes y las revisaba mucho más a profundidad.
Un día yo estaba en consulta con una embarazada y el consultorio pues claramente estaba cerrado y escucho como una gritería. Yo estaba como en la silla como por ti, por ti por ti, pero no podía pararme porque tenía paciencia. La embarazada me dijo, "Doctor, qué pena, pero yo tengo que salir a escuchar que está pasando ahí afuera." Y yo, "Claro, no te preocupes, yo te apoyo." Yo, "Señor, me has mirado a los ojos." Amo cuando los pacientes les gusta la información, miento.
O sea, literal, la paciente mirando así y yo atrás de ella. Yo me acerco porque yo voy a defender a mi colega, al ginecólogo, y yo llego, ¿qué pasó aquí? ¿Qué pasó? Y no necesité que alguien me contara. Resulta que el esposo de una de las embarazadas abre el consultorio y encuentra su esposa con el ginecólogo. Ustedes imagínense cómo agarró ese hombre ese ginecólogo y la mujer fingiendo que iba a estar en trabajo de parto.
Y como yo vi que la paciente estaba ahí, el ginecólogo estaba con el otro, yo agarré a la paciente, la llevé, tal, la tocó y era mentira. O sea, estaba fingiendo un trabajo de parte. Ya, Yamil es mala. Yamil es mala. Conste que yo no conté nada, mi gente. El dicho dice entre cielo y tierra, pero en realidad entre cielo, tierra y chisme no hay nada oculto.
Todo salió a la luz. El ginecólogo lo echaron y me di cuenta que no era la única porque varias de las mujeres que llegaron con la nueva ginecóloga, porque contrataron a una ginecóloga, preguntaban mucho por ese por ese ginecólogo, ¿dónde está? No, la atención de él era espectacular. Y yo, claro, si hombre no usaba el espéculo de plástico de pasta, ese usaba el espéculo de carne para revisarte allá.