Estudiante de medicina me hace dar un ataque de risa. Resulta que me encargaron dos estudiantes de medicina para que hicieran la ronda conmigo. Estudiantes estaban dando una materia que se llama semiología, que es donde aprenden a hacer como historias clínicas y todo. Yo les digo, "Bueno, muchachos, vamos a pasar la ronda y ustedes me van haciendo la historia clínica del paciente ahí en tiempo real.

Yo llegamos de una paciente de 95 años, la paciente estaba ahí porque estaba con falla cardíaca y pues ese era su diagnóstico principal." Salgo un momentico porque me llamó una enfermera para preguntarme algo de un paciente y cuando entro yo veo todo en silencio. Le pregunto al estudiante, "Ay, ¿qué pasó? ¿Por qué estás en silencio?" Me dice, "No, que la pancita está pensando cuál va a ser su respuesta." Y yo, "¿Y qué le preguntaste?" Él me dice, "Verda, preguntó la paciente de 95 años que cuándo había sido su última menstruación."

Yo lo miré a él, la miré a ella y la señora pensando dije, "Dame un momento." Me puse rojo, rojísimo y salí y no podía con la risa. ¿Cómo tú le vas a preguntar la última amestción a una paciente de 95 años? Me trato de calmarme, pero me puse le preguntó a la señora, "¿Señora, se acuerda cuándo fue su última menstruación?" Como para no hacer quedar mal al estudiante.

Dice, "Doctor, imagínense, yo creo que eso fue como a los 50." paciente le dice al estudiante, "¿Y usted por qué me pregunta eso? Toda ahí con Alzheimer también." Y usted preguntándome que cuándo fue mi última menstruación. Yo, bueno, no lo dije, yo, lo dijo la paciente. El estudiante le dio mucha pena, mucha. Pero es que uno cuando está aprendiendo a hacer historias clínicas, uno acostumbra a preguntar muchas cosas, entre ellas, no sé, cómo es el techo de su casa, cómo es el piso de su casa.

Y hay cosas que cuando uno va avanzando en la medicina se da cuenta que ya no es necesario preguntar. Pero bueno, entre más uno pregunta es mejor. Paciente se empezó a reír, le cayó un ataque de risa y me dice, "Doctor, ¿usted se acuerda del primer tetero que usted se tomó?" Y yo, "No, señora Yamile, no me acuerdo." O sea, estaba como molestándole la vida al estudiante.

Salimos de ahí de ese de ese cuarto y me acordé y arranca otra vez a reírme. Peor de todo eso no fue esto. A los dos días la paciente falleció y yo, "Ay, oye, o sea, y cuando yo le cuento como la historia a otros de mis colegas, me decían como, y por lo menos le dieron una última sonrisa que ella nunca se iba a imaginar que iba a pasar así." Estudiante obviamente quedó marcado, ya sabe a qué pacientes preguntarles cuándo fue su última menstruación.

Y adicional, también aprendió que uno tiene que darle sonrisas a los pacientes porque no sabe cuándo uno de ellos pueda faltar y eso va a ser lo último que se va a llevar de ti.