La paciente que tenía cucarachas en la panadería. Los que no saben que es una cucaracha, es un insecto. Resulta que migresa una paciente femenina de unos 42 años de edad. Yo le pregunto, "Yamilé, ¿cómo va?" Ella me dice, "Doctor, un poquito preocupada." Yo le dije, "Yamilé, pero ¿cómo así preocupada? ¿Qué te pasó? Cuéntame cuál es el motivo de tu consulta." Ella me dijo, "Doctor, es que tengo como ya 15, 17 días en que me rasca la panadería y la tengo roja, irritada." Yo le dije a Yamile, "Listo, bueno, vamos a
revisar y yo te mando tu tratamiento." Yo se lo juro, yo pensé, yo dije, "No, seguramente tiene una infección por hongos o alguna bobadita." Yo me pongo los guantes, le digo que se acueste y cuando voy a empezar a revisar, evidentemente los labios de la panadería estaban rojos, irritados. Yo abro un poco para ver si de pronto tenía algún flujo o algo, pero no tenía flujo, o sea, simplemente estaba como irritada.
Yo le dije, "Espérame un momento aquí, Yaamilé, que voy a ir a buscar un espéculo, que es con que uno es como una cosa así y uno lo abre para poder revisar la panadería profundidad. Llego yo y le digo, "Listo, Yamile, vamos a empezar para revisarte a profundidad." Prometo el espéculo. Yo siempre me coloco como unas gafas que tienen como un zoom para yo poder ver mucho mejor el tejido de la panadería.
Amores, cuando yo reviso y veo tres cucaracha wow. ¿Cómo así? Yo me quedé como tieso, bloqueado. No sabía ni qué estaba pensando en el momento, ni sabía como decirle a ella que tenía tres crías allí abajo. Yo vuelvo a mirar porque de pronto yo dije, "No, no, no he dormido bien y estoy mirando mal." Amores, tenía tres cucarachitas pequeñas. Yo le dije, "Jamile, no sé cómo pasó, pero tienes tres cucarachas en la panadería." Ella me dijo, "Doctor, ¿cómo así que tengo tres cucarachas?" Sí.
¿Cómo llegaron ahí? No sé, no quiero saber. A menos que le hayas dejado las puertas abiertas. Bienvenidos a mi hogar. Welcome. Yo salí del consultorio porque es que yo no me iba a atagantar ahí con esa información. Yo solo. Yo le conté a una ginecóloga que estaba de turno y le dije que había encontrado unas cucarachas en la panaría de una paciente.
Ginecóloga me dijo, "No, yo tengo que ir a ver eso." Entró con la ginecóloga y le digo a la paciente, "Bueno, mira, aquí está la ginecóloga que también te va a revisar." Nicola no era chismosa. Lo que le sigue. Le dijo a la paciente que ella le iba a hacer el procedimiento, pero sí permitía que sus estudiantes pudiesen ver cómo le sacaba las cucarachas.
La paciente dijo, "Listo, no hay ningún problema." Trajo 10 estudiantes. Amores, ese consultorio estaba llenísimo. Cuando yo saco la primera cucaracha, todo el mundo como que, oh, saqué la segunda cucaracha. Cuando saqué la tercera, amor, voló. Amor, pregúntame si quedó algún estudiante ahí. Es que no es lo mismo una cucaracha que se alimenta de cosas de ahí de la casa que una cucaracha que se alimenta de panadería.
Estudiantes salieron la ginecóloga también. Yo seguí como el procedimiento, seguí lavándole a la paciente. Yo trataba de preguntarme, pero ¿por qué llegó unas cucarachas ahí? La paciente dándole cabeza, dándole que tampoco sabía cómo cómo llegó esa cucaracha ahí. Así que revísese su panadería porque usted puede estar teniendo una cucaracha ahí y ni siquiera se da cuenta. Tratamiento y todo esto. Se fue para su casa.
Yo le conté a una enfermera y como a los 10 minutos ya sabía todo el hospital y los baños estaban ocupados, todas las enfermeras y todas las médicos revisándose la panería para decir que si no tenían una cucaracha. No, yo les decía, "No, amores, ustedes no vienen premiadas.".