Escuché a la llorona en el hospital. Resulta que yo estaba en un turno de noche e inició eso de las 7 de la noche. La verdad, cuando a mí me entregan el turno todo estaba super quieto. Yo estaba en el área de pediatría, habían como tres niños, pero todos estaban con sus mamás. El área de pediatría estaba en el primer piso y era como especie de un cuadrado, o sea, todo el pasillo de pediatría y en el centro había como un parquecito.

Eran las 10 de la noche, yo pasé ronda y todo estaba supertranquilo y yo me fui para el cuarto como de médico y estaba yo solo y empecé como a evolucionar y me puse a ver película. Cuando ya me dio sueño, lluevo el reloj y eran las 12:4 medianoche. Dije, "Bueno, ya es tarde, me toca levantarme a las 5:30 para evolucionar otra vez a los pacientes." Yo me voy a la cama, pero yo no podía entrar en sueño, o sea, como dormirme.

Cierro los ojos y en un momento como que me profundizo. Pero yo estaba en esa etapa del sueño en la que tú no estás dormido, pero si estás casi profundo. Yo dentro de mi sueño escucho como una voz que decía, "Mis hijos." Yo pensé que esa voz estaba dentro de mi cabeza. La escucho otra vez. dentro del mismo sueño siento que alguien como que me está viendo y yo me levanto como alterado, no escucho nada y yo digo, "No, estaba soñando." Me levanto, salgo del cuarto y empiezo a caminar todo

el pasillo. Cuando de repente empiezo yo a escuchar, "¿Dónde están mis hijos?" Yo, "Wow, wow, ¿cómo?" Muchos de mis compañeros son pesados con las bromas y yo lo que hice fue como corarme que ninguno me estuviera haciendo una broma. No vi nada y obviamente me asusté. Me metí al baño como a lavarme la cara porque de pronto yo dije, "No, de pronto puede ser el sueño." Cuando yo entro al baño se abre la regadera del lavamanos donde uno se lava las manos.

Ni siquiera me moví. Quedé tieso, tieso del susto que tenía. Me moví y salí corriendo para el cuarto y me acosté en la cama. A uno siempre de pequeño le dicen que cuando uno escucha la llorona gritar de cerca es porque está lejos. Y cuando está la escuchas de lejos porque está cerca. Esa mujer la escuchaba lejísimos. Yo dije, "No, esta a mí no me va a llevar.

Yo no soy hijo de ella. Ella, ¿qué se cre?" Yo se había escuchado que en ese hospital como que se sentían cosas, pero nunca lo había experimentado. De repente yo siento que me tocan la puerta del cuarto donde yo estoy durmiendo. Yo no sabía si llorar, si gritar, si correr. De repente era la mamá de uno de los niños que me dice, "Doctor, mi hijo." Como yo vi que era la mamá de su pues de su hijo, yo me acerqué donde el hijo, lo revisé.

Y todo estaba bien. Cuando salgo del cuartico de donde están los pacientes y estoy en el pasillo como para ir a tomar un café, veo que viene la mamá de ese bebé y me dice, "Hola, doctor." Y yo, "P, pero si te acabo de ver allá." Yo le pregunto, "¿Tú me tocaste la puerta para revisar a tu bebé?" me dijo, "No, doctor, yo acabo de salir por un café porque la verdad tenía mucho sueño y quería estar pendiente del bebé, mi gente.

Yo quería casi morirme. Yo dije, "Señor, mañana paso la casa de denuncia porque yo ni estoy para irme donde San Pedro tan temprano." O sea, la sensación fue horrible, horrible. Me tocaba descansar en la mañana y el mediodía y la tarde el día siguiente para entrar otra vez de noche. Intenté cambiar el turno, pero no se pudo. Me tocó hacer otra vez el turno de noche.

Cuando estoy haciendo el segundo turno de noche, yo no pude dormir toda la noche. Afortunadamente me tocó con un compañero y nos pasó exactamente lo mismo que me pasó a mí. Él empieza como a reprender en el nombre de Jesús y eso fue horrible porque empezamos a escuchar mucho más lejos la voz, pero se escuchaban muchas veces repetidas. Yo, amigo, cállate, cállate, por favor.

Literal, como el pasillo se colocó muy frío, muy helado y yo tenía frío y normalmente donde está ese hospital no hace frío. Las experiencias paranormales en un hospital son horribles.