Voy a mostrar mi top 12 de gorritos de mujer mientras te cuento cómo nos engañaron con una compra de 500 gorros. Ah, que iba el chisme. Bueno, resulta que nos escribe un hombre preguntando que qué valor tenían los gorritos. Yo le dije, depende, porque si vas a comprar uno no es el mismo valor que comprarlo al por mayor. Él automáticamente me dice, "Sí, doc, voy a comprar 500 gorros." Yo, ¿qué?
Yo no, ya me hice el mes. Ya, ya. Yo me sentía pequeña Lulú con el cliente. Yo quería abrazarlo y amarlo. Me empieza a preguntar qué tipo de tela, cómo viene. Yo le dije, "Pues cada gorrito viene con su layar, que yo te lo obsequio, y pues compras el gorrito." Amores, yo con ese cliente, la verdad me sentía como, "Ah, Dios mío, me has visto con ojos de piedad que está pasando aquí." Yo le hago una llamada al cliente, pero no me contesta y me dice, "Estoy ocupado." Yo, "Listo, lo
entiendo. Cálmate, cálmate, cálmate." Pero por mi mente pasaba que quiero, yo quiero dinero., claro, amores, porque para un emprendedor el que una empresa apoye tu negocio, me lo así es, "Dios mío, yo dije, esto va a crecer." Claramente yo todos los días le escribía para ver cómo iba su proceso. Y yo me decía, "No, ya voy a pagar, ya voy a pagar." Y yo, "Pero, ¿por qué demoras, Yamil?" Todo el equipo estaba super preparado para cuando llegara ese pago.
Yo dije, "No, ya yo me quedé sin stock, me toca otra vez mandar a hacer gorritos." Yo le dejé de escribir y de repente me escribe un día y me dice, "Doctor, ya voy a pagar." Yo estaba muy feliz, se lo juro. Y yo le dije, "Listo, entonces me avisas cuando ya tengas la captura de pantalla para yo oficializar el pago." Él me dice, "Doctor, no entiendo lo que usted me está diciendo.
Yo estoy tratando de pagarle, pero no sé cómo enviarle el dinero. Yo decido llamarlo y cuando yo estoy llamando, me contesta un niño, yo le digo, "Hola, ¿cómo estás?" Me dice, "Hola, doc, ¿cómo vas?" yo,, pásame a tu papá que él me está haciendo una compra y yo pues necesito hablar con él. Él me dijo, "No, doctor, la compra no la está haciendo mi papá, la estoy haciendo yo, pero no sé cómo enviarle mi dinero de monópoli." Yo, "¿Qué?" Y él me dice, "Sí, doctor, lo que pasa es que ahorita
mi mamá me prestó el celular para yo poder hacer su compra y yo siempre he querido tener uno de sus gorritos. Pero yo le prometo que tengo el dinero, doctor. Ya mi papá me compró el monópoli y ya tengo los billetes." Yo le pregunté, "¿Cuántos años tienes tú? me dijo, "Tengo 5 años." Ay, amores, a mí no me dio ni rabia y me dio como ternura.
Yo di ay me dio hasta ganas de llorar yo. Ay, pero a la vez me preocupé porque yo dije, "¿Cómo un niño va a tener un teléfono hablándole a personas extrañas?" Y eso me preocupó, pero a la vez me dio ternura. Obviamente yo le dije que le iba a mandar su gorrito, que se le iba a obsequiar, pero que no le iba a mandar 500.
Yo le informé como a todo el equipo de trabajo y quedaron como, "Oh, pero a la vez, oh." Me pasó a su mamá y confirmé como todos los datos de envío y me dijo, "Ay, doctor, disculpe. Lo que pasa es que él pensó que el dinero del monópoli era de verdad. Entonces, él aquí nos juega diciendo que va a comprar algo en la tienda y tiene los billetes de Monopoli, pero no pensamos que esto llegaría hasta nivel." Yo le dije, "Lo importante es que va a tener su gorrito, pero también
debe ser muy importante que tú como madre, como su tutora, estés muy pendiente de no darle un teléfono tan pequeño. Y bueno, si tú quieres comprar uno de esos 500 gorritos, aquí en la descripción del video te voy a dejar el número de What automáticamente escribas, copies y pegues y compres tus gorritos. Así que te espero por allá.