Mi gente, sin querer le vi los mensajes de WhatsApp a una pasajera en el avión donde yo iba. Resulta que yo estaba sentado en un avión esperando a que arrancara. Al lado mío había una señora como unos 39 años, 40 por ahí, ¿no? Una señora todavía joven. Yo la veía como preocupada escribiendo y escribiendo y dándole y dando. Gente, yo me preocupé sin querer.
Mis ojos se voltearon y se direccionaron a su WhatsApp. Fue sin querer, se lo juro, fue sin querer. Se imaginan si hubiese sido queriendo hackeo hasta los malos pensamientos. Yo vi que ella estaba hablando como con su novio, estaban hablando cosas obscenas y yo estaba qué calibre. Ella yo veo que se sale del WhatsApp. Cuando se sale del WhatsApp entra a galería y busca una foto de su pusi.
Ella como que volteó un poquito el teléfono y no vi que se la mandara al novio, pero yo supuse que se la había mandado al novio porque aquí más. Ella se queda así como dormida, abre los ojos como al minuto, a los 2 minutos y sigue revisando el celular. Yo obviamente distraje la mirada. Es inevitable. Uno va un transporte público en la calle y alguien se pone con el celular abierto ahí con el brillo a 40,000.
Obviamente uno se distrae. Cuando le llega un mensaje de un contacto que se llamaba jefe primario, el mensaje decía, "Jamilé, yo solo le pedí un informe, no le pedí la puse de todos modos, gracias. Esa mujer se puso amarilla, roja, verde. Estaba que le decía la zapata, bájelna, esa mujer le va a dar algo aquí. Es que ustedes se imaginan mandarle la puse a su jefe por equivocación y ni modo contarle al marido, al novio, al machuque, porque se ponen celoso.
Ella le escribe, "Jefe, no es lo que usted piensa, discúlpeme." Cuando ella va a eliminar el mensaje en WhatsApp, hay dos opciones. Eliminar para todos y eliminar para mí. Adivinen qué hizo ella. Ella estaba como nerviosa y lo eliminó para ella. Bueno, por lo menos se eliminó el chat, pero igual el jefe lo va a ver. Gente, yo estaba que me moría de la risa en esa silla.
Yo iba en la ventanilla y estaba yo que me salía. Yo dije que arranque el avión, por favor. La señora tenía la mano aquí así en la en la en la cabeza. Decía, "Yo, ¿qué hice? Yo, ¿qué hice? Ahora, ¿cómo le voy a mirar la cara? Yo con la única que tienes. Volvió a agarrarle el celular y le fue a mandar una foto de la pusei a su novio otra vez.
se la volvió a mandar al jefe. Dije, "Mejor tira el teléfono por el avión." Ella llama a la safata y le dice, "No arranquen todavía." Y ella dice, "No, pero ya tenemos que arrancar. ¿Ustedes tienen internet acá? O wifi". Dijo, "Sí, el paquete tiene un valor de 12. Pagó los 12 para eliminar la foto para todos." Y el jefe le escribe, "Yamily, nos vemos mañana en recursos humanos." O la echan.
O tiene que trabajar con la puse cuando ya aterrizamos. No podía dejarle de ver la cara sin imaginar su puse porque yo también la vi. Eso parecía un manglar. Eso parecía la mazona. Yo creo que Tarzán vivía ahí y dos do dos do dos horas.