El residente que salía con la esposa del cirujano y yo dije todo. Resulta que ingresa un nuevo residente al hospital y era residente de primer año de cirugía. Le da la bienvenida al cirujano superfeliz, bienvenido. Y el cirujano tenía una esposa y la esposa era pediatra y trabajaba en el mismo hospital. A medida que iban pasando los días, yo veía al residente superpiloso, o sea, s super bueno, pero también empecé a notar que se volvía muy amigo de la esposa del cirujano.
Tanto así que yo veía que el residente le llevaba café, la pediatra le dejaba chocolates en el escritorio. Aquí está pasando algo. Mi alerta infrarroja del chisme me está diciendo nueva solicitud pendiente al chisme que se viene. Yo empecé. Hm. Huele a chisme, pero en combo, con papas y gaseosas. Yo me puse en la tarea de investigar porque yo no puedo dejar las solicitudes del chisme así abandonada.
Yo tengo que averiguar. Yo me hice amigo del residente y un día entre chance y chance pregunté al residente, "Uy, pero usted está enamorado como de la pediatra." Y me dijo, "No, yo no estoy tan detrás de ella, ella es la que está detrás de mí. Pero si ella tiene su esposo, ¿quién la ve con esa carita de pediatra haciéndole a los beb?" malpada Yamile, el residente no me quería contar bien las cosas y yo dije, "Ah, no me las vas a contar, no me las vas a suministrar, no me
vas a dar material probatorio, pues yo lo consigo." Yo me di cuenta que como el cirujano estaba en el quinto piso, la pediatra terminó su turno y salió. Yo salí por un café y yo estaba modo cuando yo veo que el residente también salen y se van en un carro, mi gente, yo me sentí como James Bond, agente 007. Yo le dije a un taxi, "Señor, siga ese carro." No saben lo rico que se siente decirle un carro eso y más por un gim.
El señor me hacía preguntas, "Pero, ¿por qué tenemos que seguirle a usted, señor? Se calla. ¿Cuánto cuánto me va a cobrar? Se calla, mi gente, porque uno cuando está concentrado en el chism no puede perder el hilo porque se les escapan. Llegaron a un centro comercial a ver una película en cine y yo también me fui comprando la boleta. Cuando yo veo en el cine que se empiezan a besar, yo saco mi instrumento probatorio, mi celular.
Yo empiezo a tomar foto a dos manos. Ahí yo me sentía pero fotógrafo. Salimos del cine y se fueron para el apartamento de la pediatra. Y yo dije, "Pobre cirujano, Yamilo está ya trabajando incansablemente mientras la pediatra acá le está dando el dulce al niño y esto no puede quedar así." Entonces yo hice una llamada anónima así, casual, o sea, supercual. Uno tiene que ayudar al prójimo.
Uno tiene que ayudar al prójimo. Y yo llamé y cambié la voz. Yo dije exactamente así. Aló. Tu esposa está en su casa con otro hombre. Tienes 10 minutos para ir a descubrirla. Yo me quedé afuera del edificio y justamente como a los 15 minutos llegó el cirujano. Mi gente, yo sé que le iba a doler, pero yo tenía que destaparle los ojos.
Cuando yo veo que el esposo baja, yo lo veo normal, yo lo veo tranquilo. Yo le hago otra llamada anónima. Aló. ¿Descubristes a tu esposa en brazos de otro? Y él me dijo, no. Ella estaba con su hermano. Yo veng acá como así. El residente es su hermano. Me dijo, sí, él es mi cuñado. Porque mi gente, yo voy a revisar las fotos del celular.
Como el cine estaba todo oscuro, ellos no se estaban besando. Ella le estaba diciendo algo al oído a él. Yo me sentía atrapado. Ellos no sabían que yo era el encargado de las llamadas y todo eso, pero yo les veía la cara y yo no podía sostenerla. Tengan cuidado cuando sospechen de un chisme, porque el chisme leer puede jugar una mala pasada.