Inventé un chisme y se salió de control. Resulta que en el hospital había una enfermera que es superintensa. Dijo, "Ay, doctor, pero cuénteme un chisme. Cuénteme un chisme." Y ay, Dios mío, esta mujer no me deja empezar mi día con la gracia de Dios. Estaba como que, ¿qué le digo? ¿Qué le digo? Pero para que se fuera y me dejara en paz.

Le dije, "Bueno, fíjate que el médico que está en el otro consultorio tiene su esposa, que es la ginecóloga, que está en el segundo piso y él está saliendo con un enfermero." Esa mujer cuando escuchó eso casi se priva. Dijo, "Pero esto no es un chip, esto es una bomba." Me dijo, "Ay, doctor, usted me da mi dosis de alegría todas las mañanas.

Gracias." Yo pensé que eso se iba a quedar hasta ahí ya. O sea, bueno, ya quedó ahí. Y no, porque el chisme es como una pandemia. Yo creo que se propaga más rápido que como se propagó el COVID. La demora era que ya yo le había dicho eso y ya sabía medio hospital. A eso de las 3 horas de que yo le conté eso, se me acerca una médico que es superamiga mía y me dice, "Ay, doc, ya supiste el chisme, esto está que estáalla al hospital." No, no, no, cuenta,

cuenta. Estaba a modo receptiv. Dice, "Fíjate que el médico que es esposo, novio de la ginecóloga del otro piso está saliendo con un enfermo. ¿Cómo así? Espérate ahí. O se hizo realidad mi chisme o lo o lo propagaron." Empieza a escribirme la gente. "No, doctor, fíjate que me enteré de un chisme." Yo, "Dorm, ¿qué es?" Lo único que yo quería era que no se enterara ni el médico, ni la ginecóloga, ni el enfermero, buscando a la enfermera y es el momento en el que uno no la consigue como para que

ya dejara de propagar ese chisme porque era falso. Cuando me llama el director de recursos humanos del hospital diciendo que hay un chisme por ahí regado y que querían saber si yo tenía algo que ver y no yo estoy muy tranquilo desde temprano en mi horario laboral, en mi jornada con mis pacientes y usted me respeta. No sabía qué hacer. Yo estaba confundido, yo estaba mal, estaba aturdido, estaba, amor, yo estaba, yo estaba asustado.

Ya yo me había metido en problemón, así que tenía que solucionarlo. De repente se me acerca la ginecología yo, ayúdame, Dios mío, ayúdame, Dios mío. Te lo prometo que si tú me sacas de esta no vuelvo a contar un ch amor. Y se me acerca para preguntarme unos resultados de una paciente que yo había visto y yo le dije, "Doctora, uy, me asustó.

Entonces yo tenía que darle de frente al chisme y le dije, "Doctora, por ahí andas un chisme." Me dijo, "Sí, doctor." Y eso se lo inventó una enfermera que anda por ahí, que según su novio, su marido, no sé, está saliendo con un enfermero. Usted sabe que los enfermeros, las enfermeras eso no pueden contar una cosita porque enseguida explotan. Le dijo, "Ah, pero con el enfermero." Yo tenía entendido que era con uno de los estudiantes de medicina que rotan aquí en el hospital.

Yo, ¿cómo me dijo, "Sí, es que nosotros tenemos la relación abierta y un chisme que no era cierto?" Saqué uno que era verdad, pero no era con el enfermero, era con un estudiante de medicina. Dije, "Doctor, igual tengan cuidado porque ese enfermera es muy chismoso." Yo, "Sí, sí, no te preocupes que yo ese chisme lo voy a frenar." Gracias, doctor, gracias, gracias por ser por preocuparte tanto.

Yo no, no te preocupes, doctora, no te preocupes. Así que si tú tienes un problema como esto y te quieres salir bien librado, enfréntalo.