Paciente vio a José Gregorio Hernández y la curó. Hay casos en la vida en las cuales uno se sorprende, pero esto lo deja uno sin palabras. Que crece una paciente femenina de unos 59 años de edad al servicio de urgencia. Crece inicialmente porque tiene diagnóstico de insuficiencia renal y de insuficiencia cardíaca. Era porque tenía mucho mareo, visión borrosa. Una de esas se desmaya y tenía las manos como super apretadas.

Yo le suelto la mano y lo que tenía era una estampita del Dr. José Gregorio Hernández. A mí me sorprendió verla, sin embargo, hicimos todo, la llevamos, le hicimos exámenes, la paciente como que recobró la conciencia, pero cuando nos sale el reporte de los exámenes estaban demasiado alterados. Hablé con ella, me acerqué donde ella, le conté cómo estaba la situación, que no estaba tan alentadora, pero que haríamos lo mejor de nosotros.

tanta curiosidad que yo me puse como a buscar a José Gregorio, a volver a recordar su historia y muchas cosas que ha hecho. Iba todas las mañanas a visitar a la paciente, todas las mañanas, pero no había mejoría. La noche de tanto pesar en José Gregorio, yo tuve como un sueño de que él era mi compañero de trabajo y que era un colega más.

Yo me levanto y dije, superraro, pero qué bonito. Normalmente siempre que iniciamos una nueva ronda mandamos hacer paraicos nuevos, mandamos a hacer exámenes nuevos, mandamos hacer todo para ver cómo amaneció el paciente, si le quitamos algún medicamento o le colocamos otro nuevo. Ustedes no me van a creer lo que sucedió. El paciente me dice en la mañana cuando estamos en la ronda médica, "Doctor, ya me siento muy bien." Yo le dije, "Me alegra mucho porque todos los días no me decías eso." Y él me dice, "Doctor, lo que pasa es

que tuve una visita muy importante anoche." Y yo, "¿Y cómo así si en las noches no se reciben visitas?" Me dice, "No, doctor, no es familiares míos." llegó el doctor y yo, "No, pero si yo soy tu médico encargado, no entiendo." Y el otro médico que es especialista en las enfermedades que tú tienes, pues no está aquí en las noches. De repente me dices, "No, doctor.

El Dr. José Gregorio Hernández." Yo quedé como, no sabía qué decir. Se merizaron todos los pelos del cuerpo. Sin embargo, tenía ella tenía unas enfermedades que de verdad son fuertes. Y no solo eso, sino que alteran la anatomía de esos órganos en los cuales están afectados. hicimos exámenes, yo tranquilo, como que olvidé el tema. Cuando yo le pido a la enfermera que me dé los exámenes para revisarlos y para ver qué le cambiamos, los exámenes eran normales.

Los pelos, se merizan. O sea, estoy sorprendido. Yo le digo a la enfermera, hay que repetir todos los exámenes porque o los cambiaron a un paciente que está bien o hubo un error o algo, porque esta paciente tiene enfermedades de base. Me acercó de ella y ella se veía diferente, hablaba diferente, no podía creer lo que yo estaba viendo y percibiendo. Pregunté, "¿Qué pasó?

¿Tus exámenes están normales?" Ella me dice, "Doctor, yo a usted le dije que el Dr. José Gregorio vino anoche y me sanó." Le pregunté, "¿Y cómo lo viste? ¿Qué te dijo? ¿Qué hizo?" Porque pues uno no está experimentando eso todos los días. Ella me dice, "Doctor, simplemente yo estaba dormida y sentía su presencia. Sabía que él estaba ahí. Incluso sentí cómo se abría su bolso y cómo sacaba esos instrumentos.

Y míreme aquí, hoy estoy diferente y me siento diferente." Se lo juro que ha sido de los casos en los cuales yo me quedo. A veces la medicina no explica muchas cosas. Y pues normalmente yo no soy devoto de José Gregorio, pero ahí entendí que hay que respetar la fe que tengan los demás. Lo juro, no he dejado de buscar cosas del Dr.

José Gregorio Hernández. Incluso la paciente me dijo que él tenía mi mirada. Yo qué la paciente accedió a que les mostrara a ustedes como los resultados y todo, o sea, como el antes, el después, todo, porque de verdad si a mí me impresionó ustedes también los va a impresionar. Bueno, compartan mucho video.