Bueno, al parecer me toca dormir a mi perrito. Y antes de contarles el por qué, les voy a contar cómo llegó a mi vida. Cuando yo estaba en la escuela y tenía unos 13, 14 años, recuerdo que una compañera estaba vendiendo un perrito muy pequeño con los ojitos cerrados porque su perra recién había tenido ese perrito. Y era el último porque todos ya los habían vendido y me lo vendió en unos 13,000 pes que son como $ para que entiendan.

decido meterlo escondidas a mi casa aún sabiendo que mi mamá no me iba a dejar tener un perrito. Le dije a mis hermanas que nos alternáramos y nos cubriéramos para cuidarlo. Así duramos unos 7 días. Yo llegaba del colegio, mi otra hermana le tocaba en la tarde, entonces yo lo cuidaba en la tarde y en la mañana. Y un día estábamos todos en familia, mi papá, mi mamá, mis dos hermanas y yo en el primer piso comiendo y el perrito no aguantó más.

estar debajo de la cama y decidió bajar las escaleras y llegó a donde estábamos nosotros comiendo y empezó a ladrar. Mi mamá lo primero que me dijo era que ese perrito se tenía que ir, que no podía estar con nosotros porque no podíamos cuidarlo. Le rogamos que estuviera unos días mientras agarraba fuerza y encontrábamos un dueño. Dijo que bueno, pero que ella se iba a encargar de alimentarlo.

Pasaron los días, pasaron la semana, mi mamá se encariñó con mi perro y el que más adelante se iba a volver el de todo. Él se llama póker Alejandro y de ahí adopté mi segundo nombre, porque yo no tenía segundo nombre, pero quería uno y decidí adoptarlo y ponérselo a él también. Mi mamá se encariñó muchísimo, muchísimo con Póker y estuvo en las etapas más bonitas de mi vida.

Estuvo cuando me gradué en la escuela, estuvo cuando empecé a estudiar medicina, estuvo mis momentos más tristes de la carrera cuando yo le pueda dar un abrazo y él siempre me respondía con una hiperactividad. Estuvo cuando me gradué de médico, estuvo cuando me fui de mi casa, estuvo antes de las redes sociales y ahora que las tengo. Ahora han pasado más de 10, 11, 12 años y el veterinario nos dijo que estaba la opción de dormirlo o de que él siguiera, pero con mucho dolor.

Le descubrieron un tumor y adicional una enfermedad que se llama moquillo, que muchos conocen en los perritos. Lastimosamente nos tocó hacer una reunión familiar y tomar una decisión y la decisión era que descansara. No es justo que después de darnos tanta felicidad y tantas alegrías seamos egoístas y no le permitamos descansar. Lo voy a extrañar mucho y seguramente mi familia también. Es aquí donde uno entiende que los perritos o las mascotas se convierten en familia y cuando se van duele demasiado.

Todavía no lo han dormido, pero en estos días nos toca tomar esa decisión y hacerlo. Cuiden mucho a sus mascotas y vivan y disfruten los mejores años con ellos porque lastimosamente no pueden estar toda la vida con nosotros. Para los que aman a sus mascotas y tienen mascotas. Ustedes me entenderán. Quería exterizarlo con ustedes porque siento que es la mejor manera de canalizarlo.

Ese perrito que algún día lo agarramos con una mano, hoy se nos va y le deseo excelente viaje. Espero que me cuenten los chismes perrunos del cielo. Los quiero y perdónenme por mostrarme así. Yeah.