El día que me llegaron dos pacientes pegados, resulta que me ingresa una pareja de novios al servicio de urgencia. Los dos estaban llorando, gritando. Me acerco, les pregunto, cuéntenme cuál es el motivo de su consulta. Yo sí vi que ellos estaban como frente a frente pegados y con una sábana envuelta. Yo dije, "¿Qué pasó?" Yo le pregunto a Yamil, "Yamilé, cuéntame qué pasó." Ella me dice, "Doctor, lo que pasa es que los dos estábamos haciendo el delicioso, doctor, y me dio mucha ansiedad y de repente él no podía sacar la
herramienta y yo tampoco podía dejar que mi panadería sacara esa herramienta." Doctor, eso empezó a doler mucho, mucho y él empezó a gritar demasiado y empezó después a dolerme a mí. Yo les quito la sábana y los reviso y evidentemente en lo que pude revisar la panadería estaba cerrada, pero cerrada y la herramienta de él estaba inflamada y atrapada. Eso normalmente se llama penis cactivus, que es cuando por estrés los músculos de la panadería se contraen mucho y se cierra y no permite que la herramienta salga y eso se ocasiona
por estrés, por ansiedad, por preocupación al momento de hacer el delicio. No sé. No se me preocupen, mujeres, no se me preocupen porque pueden estar atrapando a su hombre. La única manera de que eso saliera era que ella se controlara, se relajara y si había más estrés, pues eso se iba a contraer mucho más. Tocaba colocarle unos medicamentos para que bajara la inflamación, porque eso a la fuerza, Dios mío, eso es el hoyo destrozador.
Yamilé estaba muy estresada, yo le digo, "Respira, Yamilé, respira." y el y el novio llorando. El servicio de urgencia se volvió loco. Los pacientes por andar con el chismorreo se les quitó todas las enfermedades. Yo no lo podía creer. A mí nunca me ha llegado algo así. Y es que yo cuando estaba en la universidad sí me habían como que hablado del tema o habíamos estudiado el tema, pero nunca pensé que me iba a llegar.
La panadería dijo, "No, a mí no me vas a estresar." Ella cerró las puertas, no permitió que eso entrara y saliera más. El que entra no sale. Llega el urólogo a revisarlo a él y a revisarla a ella. Llegó el ginecólogo también se logró desinflamar un poco y empezó como a soltar esa panadería. Empezó a cesar. Esa panadería estaba caprichosa, no quería soltar.
Yo tenía ganas de sobar, le decía, "Suelta, suelta, suelta, desahógate." Yo estaba que buscaba como una psicóloga de panadería. Logramos que ellos dos se desconectaran porque parecían un celular cargando, amores. Y después de estar la panadería cerrada, yo cuando la observo y la y la reviso, estaba así, bienvenida a mi casa. Ese pobre hombre tenía esa herramienta como de figurada, así como flaquita pero en partes inflamada y gorda.
Él se preocupó tanto que me preguntó, "Doctor, ¿y eso me va a quedar?" Yo, más bien agradece que logramos sacarla. ¿Por qué? Yamiló me pregunta, "Doctor, ¿y cómo hacemos para que esto no vuelva a pasar?" Yo le dije, "Tienen dos opciones. Que ella controle el estrés mientras lo están haciendo o que la de." Amores, controlen, controlen el estrés, respiren profundo porque si no quedan sus esposos atrapados.