El día que yo me desmayé en un hospital. Yo me acuerdo que yo estaba haciendo como dietas extremas en ese momento porque yo no me sentía bien con mi cuerpo ni nada y yo ese día no desayuné cogí mi carro en ese momento y me fui para la rotación para el hospital y yo llegué cuando yo llegué estaban viendo una paciente que tenía una infección allí abajito y el doctor el ginecólogo hizo tacto y hacía tacto y en un momento pues yo miraba como que bueno tiene una infección pues vamos

a tratarla ah hasta cuando el doctor dijo vamos a oler todos para que nunca se les olvide olor yo quedé ti eso quedé me acuerdo que nosotros estábamos yo dos amigas y dos amigos atrás de nosotros cuando a mí me pasan eso por aquí yo primero sentí que me atravesó hasta acá después sentí las orejas un poquito calientes y sentí como un corrientazo de abajo hacia arriba luego vi un poquito borroso y el doctor le dijo a mi compañero que estaba detrás mío mirándome a mí le dijo Agarra lo que

se va a caer y yo buena verdad yo no me acuerdo de nada más sino hasta cuándo me levanté con los pies hacia arriba y una destroza en bolo que me habían puesto se lo juro que ese chis me corrió por todos los pasillos de mi universidad y yo me sentía tan mal porque yo dije yo no puedo estudiar medicina yo voy a ser un mal médico yo no sirvo para esto definitivamente no sirvo qué es esto cómo voy a desmayar por una infección allí abajo cuando yo lgo al día

siguiente a través a la rotación todos empezamos a hablar de eso y empezaron a decirme no pero yo no olí yo hice que olí no yo también no yo hice que olí el único que olí fui yo me sentí tan traicionado lo que no sabíamos es que el doctor estaba acostumbrado a hacer eso y a la semana siguiente se desmayó otro compañero y mi caso fue olvidado conclusión.

No olvidaré nunca el olor de una infección allí abajito Cuídense mujeres no se infecten por allí abajo porque es vuele muy feo se lo juro que ahora que me acuerdo de esto recuerdo el olor También recuerdo ese aroma que cautivó mi sonrisa y a la vez desvaneció mi conciencia se lo juro que esa mujer aquí tenía un mecanismo de defensa y no entraba nada ahí no se acercaban.