Ten cuidado con el uso de caminadores en niños. Resulta que estaba en un centro comercial y me siento a comer algo cuando de repente en la mesa al lado mío había una joven. Se sentó y empezó a llorar. La verdad me conmovió mucho y a tal punto que yo me acerqué y le pregunté que si estaba bien, que si le pasaba algo, que si quería hablar.
Ella primero me dijo que no y pues yo con toda la decencia me acerqué a mi mesa de nuevo y seguí comiendo. Al cabo de 5 minutos ella se sienta en mi mesa enfrente de mí y empieza a contarme una historia que de verdad me dejó frío. Yo le pregunté, "¿Qué tienes? ¿Qué te pasó? ¿En qué te puedo ayudar?" Ella me dijo, "Doctor, lo que pasa es que tengo a mi bebé muy mal." Y yo le dije, "¿Y cuánto tiempo tiene tu bebé?" Me dice, "Tiene 11 meses y está en
cuidados intensivos." Y yo le pregunté, "¿Por qué? ¿Qué le sucedió? Me dice, "Lo que sucede es que yo a él le compré una caminadora para que empezara a caminar y yo normalmente soy muy cuidadosa porque el caminador siempre se estrella que con el mueble, que con el estante y me da miedo que le caiga algo o que se tropiece." Un día estábamos en el segundo piso de la casa y simplemente lo dejé rodar en su caminador porque no me gustaba que estuviese en el suelo arrastrándose y por accidente el caminador
rodó por las escaleras. Yo quedé impactado. Ella misma me dice que claramente hace parte de su responsabilidad, pero que no pensaba que al comprarle un andador o un caminador pasar algo como esto. Evidentemente fue responsabilidad y descuido. Una de las cosas por las cuales uno debe tener cuidado cuando compra tipo de implementos a los bebés es porque aumenta el riesgo de lesiones o accidentes.
También porque estos bebés pueden sufrir alteraciones en el desarrollo motriz. Eso aporta que tu bebé pueda tener también problemas de columna o incluso problemas como el pie plano. Así que piénsalo dos veces antes de comprar un caminador, ya que el cerebro de tu bebé se va a ir desarrollando y sus músculos van agarrando fuerza y él mismo va tornando o va haciendo cosas que lo impulsen a caminar sin necesidad de un caminador.
Ella termina contándome diciéndome que estaba muy arrepentida de haber comprado ese caminador, porque si hubiese enseñado a su hijo a andar en el suelo o a estar donde ella estaba al lado sentada, pues hubiese evitado algo como esto. Te gustan mis historias.