Niña con cáncer me dice que le entregue una carta a su mamá. Hay historias que te tocan la fibra más sensible de tu corazón y una de esas es esta. Resulta que yo normalmente saco mi perrito en las mañanas al parque y en el parque uno hace amigos, no habla mientras los perritos juegan y yo siempre veía una mamá con su hija y su perrito.

Yo me reía porque el perrito era muy chistoso, saltaba, brincaba, le tiraba arena a la niña y con el pasar de los días de los días nos hicimos amigos y pues como que intercambiamos WhatsApp y empezamos a sacar a nuestros perros juntos. La mamá de la niña me cuenta que ha pasado un duro proceso y que el perrito ha sido como un alivio en duro proceso porque su niña le detectaron cáncer y ha sido muy fuerte para ella.

Pasaron como tres meses y siempre sacábamos a los perritos y un día la niña se acercó de mí y me dijo, "Hola, ¿cómo estás?" Tenía una sonrisa muy grande. Yo la veía y la veía muy desgastada. Sin embargo, su sonrisa estaba muy grande. Se me acercó y me dijo, "En estos días no voy a estar. Entonces, quiero decirte que seguramente en estos días mi mamá va a venir sola.

Quería saber si tú le podías entregar una carta cuando la veas sola." Yo, la verdad, no tuve como esa mala percepción o de que algo iba a pasar, pero exactamente pasó como ella me lo dijo, como a los tr días. vi que no llegaban ninguna de las dos ni el perrito y al cuarto día llegó la mamá sola con el perrito. Yo la carta que me dio la metí en mi billetera, en mi cartera donde llevo todos mis documentos y cuando la vi me acerqué, le di un abrazo y la

vi muy triste, la vi llorando y le dije, "¿Qué pasó?" Ella lloraba y lloraba y yo le entregué la carta. me dijo, "Bueno, tu hija me entregó esta carta hace días y me dijo que seguramente te iba a ver sola y que te la hiciera llegar." ¡Uf! Ella me recibe la carta y empieza a leer. ¡Uf! Uno, ¿cómo no se va a partir con cosas como estas?

La carta decía, "Mamá, gracias por darme mi mejor corta vida. Sé que fui prestada para un momento, pero te aseguro que vas a tener un ángel de por vida. Quiero que en cada paso que dé sientas que estoy contigo y que nunca te voy a dejar sola. Nunca pierdas la costumbre de sacar al perrito porque sabes que dentro de todo ese dolor siempre fue mi alegría.

Te amo, mamá. Nos vemos pronto. ¡Uf! Ella dejó de llorar inmediatamente, se tranquilizó, se calmó y me dijo, "Gracias, nunca, nunca voy a olvidar momento. Se lo juro que ese día no seguí siendo el mismo y ahora ustedes y yo tenemos un angelito en el cielo también. Si te gustan mis historias.