De 7 años en la protusción. Resulta que me llega un paciente masculino de 18 años de edad al servicio de urgencia en compañía de un amigo que presentaba un dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso. Veo el paciente y veo un paciente demasiado delgado. Se veía mal, se veía muy mal. Su piel, sus mucosas, estaba pálido, estaba deshidratado. Le pregunté que hace cuánto se sentía así.

dice que él ha venido perdiendo peso hacía un año, pero que los síntomas empezaron hace como dos tr meses. Le pregunté, "¿A qué te dedicas?" Dijo, "Doctor, en las calles." Y yo, "¿Cómo así?" Me dijo, "Sí, doctor, desde los 7 años yo ejerzo el trabajo en las calles de la tución. Yo quedé impactado porque uno no se espera que un joven de 18 años te cuente eso." Empezó a contar que sus papás lo abandonaron.

le tocó irse de su casa porque su abuelo lo trataba mal. Fue a divadar en el mundo de las calles y me cuenta que encontró un refugio de muchas personas. Dije, "Te tengo que hacer unos exámenes, para revisar cómo está tu serología. ¿Te lo has hecho antes?" Él me dice, "No, doctor, nunca." Le pregunté, "¿Usas protección?" Me dice, "Doctor, yo empecé a usar protección a los 15 años porque no sabía que era eso." A mí nadie me explicó que era protección.

A mí nadie me explicó que era una enfermedad de transmisión. hago los exámenes y esperamos los resultados y cuando llegaron los resultados gente que le toca librar batallas muy fuertes que simplemente a veces uno se queja de la vida, pero hay gente que la pasa peor. Tenía cuatro enfermedades de transmisión y todas estaban en un estado delicado. Le conté y su reacción fue, "Doctor, ¿y me voy a salvar?" ¡Uf!

A mí se me partió el arma en pedazos porque vi el niño de 7 años diciéndome eso. Uno espera estas historias que le parten el corazón a uno. Uno le cambia la perspectiva de ver a un niño en la calle vendiendo golosinas, dulces cuando pasa por est. Le dije, "De ahora en adelante te vas a tratar conmigo. Voy a suplir protección, todo esto lo vas a superar, no te preocupes." Él se levantó de la silla y me abrazó muchísimo, muy fuerte.

dijo, "Gracias. No sabía que los médicos eran así como usted, amores. ¡Uf! Cuiden a sus niños, ámenlos. Ellos no merecen ser abandonados. Parte video porque esta historia me cambió la vida. Yeah.