El camillero que tenía novia y mosa en el hospital. Resulta que me tocaba hacer un turno de 24 horas y habitualmente a mí no me gustan esos turnos, pero yo dije, bueno, no tengo nada que hacer en mi casa, me voy para el hospital y de paso, moné, me entretengo. Una compañera me dijo, "Cambiemos el turn y listo, dale. Yo me voy de largo y me quedo a las 24 horas." El turno, la verdad, estaba supertranquilo y resulta que se sentó el camillero al lado mío y me empezó a entablar
conversación. Él me dice, "No, doctor, yo tengo mi novia. Mi novia trabaja aquí en el hospital." No, qué chévere, genial, te felicito. Yo le pregunté, ¿quién es? Me dijo, "Doctor, es una fisioterapeuta que está en el nivel de UCI,, Yamiley." Pues no, ya tenemos un año de relación. Ay, Dios mío. Estas relaciones se fecundan en el hospital y uno no se da cuenta.
Hasta ahí yo pensé que todo estaba bien. Yo sí empecé a sentir como un aroma tipo, me huele como a chisme, pero yo decía, pero no creo. O sea, aquí no creo que hay algo importante. No subestime el olor a chisme. Cuando usted lo presienta, hágale caso. Como el turno era de 24 horas, quería decir que íbamos a pasar la noche en el hospital.
Él termina de hablar conmigo y me dice, "Doctor, si llega a venir una médico preguntando por mí, usted le dice que yo no estoy en turno." Yo, "¿Cómo así?" Yo le dije, "Pero, ¿por qué?" Digo, "No, doctor, es que ese médico molesta mucho y lo pone a uno a hacer trabajo. Yo no quiero." Y dio, "Bueno, listo, listo, dale, dale, no hay problema." Yo seguí mi turno.
Yo me puse a estudiar un tema porque la verdad estaba supertranquilo todo, como a eso de las 2 de la mañana efectivamente llegó una médico que ella y yo no entablamos tanto conversación, pero ella está en hospitalización y no estaba de turno. Ella me dice, "Doctor, ¿cómo está?" Yo, "Hola, doctora, bien." "Y usted cuéntemelo." Me dijo, "Doctor, ¿usted ha visto al cabillero?" "¿Como, "¿Para qué?" Me dijo, "Yo soy la novia y no me contesta el teléfono y yo necesito saber de él." ¿Cómo así?
Yo le dije, "Si tú estás aquí es porque sospechas algo. No vienes a buscarlo nada más para saber cómo está él y te diga bien y te vas." Me dijo, "Doctor, dígame dónde está." Yo te digo dónde está y tú me cuentas el me saca una tablet y la coloca enfente de mí. Resulta que mientras él estaba dormido, duplicó el WhatsApp de él y lo colocó en su tablet y ella había leído todas las conversaciones que había que estaba teniendo él.
Y una de ellas es que una fisioterapeuta le dijo que la esperaba en uno de los cuartos. En los cuartos donde uno de los médicos descansa porque en esos cuartos no pasa más nada. Pero ella fue a esos cuartos y no los vio. Amores, yo estaba en el WhatsApp viendo todo, fotos de pochina, fotos de herramienta, fotos de hoyo, fotos de cosas.
Dios mío, ténganle miedo a los camilleros. Agarr y le dije yo, "No te preocupes, doctora, yo te ayudo a buscarlo." Uno en las madrugadas se toma como su horita de descanso para comer algo, tomar un café. Dije, "Me la voy a tomar porque no llega nada, no ha llegado nada, no hay nada, todo está retranquilo. Agarro yo y me voy con esa doctora buscando en tod yo entraba a todos los servicios y hacía que estaba haciendo ronda, pero no, mi amor, estaba haciendo ronda de chisme." Yo sé que en el
hospital hay como un cuarto apartado que le decimos el cuarto de San Alejo, que es donde se meten como esas camillas viejas, esas cosas viejas que ya no sirven y que están ahí guardadas. Yo no sé por qué me entró ese presentimiento, esa fresquito de la Rosa de Guadalupe. De allá, hijo. Y le digo, "Doctora, ¿y nos hemos ido al cuarto de San Alejo?" Ella me dijo, "Pues doctor, no creo que ellos estén allá.
Vamos." De repente escuchamos unos ruidos todos que yo, "¿Qué es esto?" Ella arrancó y abrió la puerta y Dios mío, estaba la fisioterapeuta con el camillero. Ellos empezaron a gritar y a pelear y la mosa dice, "¿Me haces el favor?" Como mosa exijo más respeto. Yo es cierto lo que yo acabo de escuchar. La médico la cogió así. Ah, amores, la fue arrastrando, trapeó el piso con ella y que tió todo el hospital.
Menos mal a esa hora y en la zona en la que estábamos no había gente, solo estaba yo, porque si no la echan. Yo le dije, "Se me calman, me hace el favor, el chme está bueno, pero no hagamos cosas que nos podamos arrepentir." La médico empezó a grabar, pero no habló nada, no dijo nada. Ella no abrió la boca, pero grabó.
Ella se fue y ellos volvieron a su servicio. El camero pidiendo disculpa yo, no te preocupes, eso no es problema mío, eso es tu problema. Al día siguiente, todo el hospital le empezó a llegar ese video de un número desconocido donde estaba el camillero y la fisioterapeuta sin y en el cuarto de San Alejo yo quedé frío y no me podía mover.
El único obviamente que sabía que ella había grabado era yo y pues bueno, yo dos, pero no había pruebas de que ella había estado ahí. Me citan, a mí me preguntan que si esto y yo no, ella no estuvo ahí. No, ¿cuándo? Y echaron al camillero y a la fisioterapeuta y todo el hospital con el bendito video. Yo les recomiendo que no tengan amante en el hospital porque puede suceder cosas como estas.