No vio la fecha de vencimiento y terminó en UCI un año. Resulta que Mig una paciente femenina de 32 años de al servicio de consulta externa. Digo, "Hola, Yamile, cuéntame cómo vas, cuál es el motivo de tu consulta." Dice, "No, doctor, como tal no tengo un motivo de consulta, simplemente necesito una orden para ir al neurólogo." Ella venía con un bastón, no caminaba muy bien, su brazo derecho tampoco lo podía mover bien, estaba bastante rígido y tampoco hablaba muy bien, así que no tenía tanta articulación de las palabras.
Yo le digo, "Si quieres te ayudo, puedes sentarte." digo, "Para mandarte la orden tengo que revisar tu historia y mirar a ver cuál es el caso." Ella me dice, "Doctor, yo se lo puedo contar." Dice, "Hace 2 años aproximadamente yo estaba en una feria de comidas y estaban vendiendo pasta de ajo. Como yo soy amante al ajo, bueno, era amante al ajo, compré la pasta de ajo porque con eso habitualmente yo condimentaba las comidas.
Me di cuenta que era muy artesanal, entonces yo decidí llevármelo. Resulta que ese fin de semana yo quedaba sola en casa, ya que mi pareja tenía un viaje y yo decido hacerme una carne. Saco mi pasta de ajo, preparo la carne, olía bien, sabía bien, todo estaba normal. A los días, doctor, empecé a sentirme como cansada, como débil, como que a veces sentía como si tuviera corrientazos en el cuerpo.
Nunca me dio malestar estomacal. Empecé a sentir contracciones en todo mi cuerpo. Llamo a una amiga que me ayude, que venga porque no me sentía bien. Empiezo yo al rato a hablar y siento que mis palabras no se articulan y que estoy hablando como con la lengua embolatada. Mi amiga llegó y me llevó al servicio de urgencias. Cuando llegamos al servicio de urgencia, yo no podía ya caminar.
Sentía que mi cuerpo no me respondía. Mi mejor amiga llama el guardia de seguridad y decide encargarme hasta llevarme al servicio de urgencia. Cuando llego, simplemente no pude respirar y me desmayé. Levanté un año después, estuve en unidad de cuidos intensivos,, porque la pasta de ajo que consumí tenía una bacteria que causa una enfermedad llamada botulismo. Yo quedé tieso. O sea, ella me contaba eso y yo decía, "No lo puedo creer." A veces nosotros comemos cualquier cosa en la calle o cualquier cosa, ni siquiera revisamos fecha de vencimiento, ni revisamos
si en realidad es un producto certificado o no. me sigue diciendo y me dice,, a los días se dieron cuenta que tenía botulismo y duré todo ese tiempo en unidad de cuodos intensivo., gracias a Dios fui mejorando, tengo secuelas neurológicas, izaron el producto de la pasta de ajo y se dieron cuenta que olía bien, que estaba en buen estado, pero que tenía la bacteria que causa el botulismo.
También revisaron que el producto no tenía certificaciones, no tenía fecha de vencimiento y no tenía algo que certificara que era un producto que estaba en buenas condiciones para consumir. La paciente empezó a llorar y la entendí con todo el corazón. Yo también tenía el corazón roto, porque ella me dice que le hubiese gustado retroceder el tiempo y no haber comprado eso, pero también dice que esto fue un pilar fundamental para entender y aprender, a pesar de que fue una manera muy brusca, a que todo lo que consumimos debe ser revisado,
tanto fecha de vencimiento como calidad de producto y, incluso las certificaciones que lo avalan, que te lo puedes consumir. Quizás no te ha pasado, pero le ha pasado a muchas personas y seguramente si no llevas precauciones o cuidados puede tocar tu puerta. Comparte video porque tú no sabes quién lo pueda necesitar y de verdad esto es muy delicado. Comparte video y.