Sin querer delato a paciente con tres novios y un esposo. Resulta que ingresó una paciente femenina como de 29 años de edad con síntomas de apendicitis. Yo cuando el ingreso ya estaba con un joven, el joven fue un momentico por un café y yo le pregunté que quién era su acompañante. Ella me dijo que era el primo y yo, "Listo, el primo tiene que quedarse afuera mientras nosotros entramos, te examinamos y decidimos qué vamos a hacer contigo." La revisamos y a Yamil le tocaba que le hiciéramos una pendisectomía, o sea,

quitarle el apéndice. Listo, salió de la cirugía, pasó al día siguiente, al día siguiente llegó otro muchacho. Yo le pregunto, "Yamil, Yamile, ¿y quién es tu familiar?" Yamile me dice, "No, doctor, él es mi hermano." Yo dentro de mí dije como que, "Oye, pero esta familia está super pendiente, se turna, trabajan y después viene el otro y viene el otro y la otra y la cosa." Yo, "Qué chévere." Porque a veces, mi gente, sí, a la gente como que la abandonan bastante en el servicio de urgencia.

Nosotros pasamos a Yamiliar hospitalización, estaba con su hermano, se quedaron encerrados en el cuarto, yo, "Ay, no, qué genial." y estaba pendiente, yo le daba los reportes, pero nunca le dije como que ay tú que eres el hermano, yo simplemente le decía la familia de la paciente y él decía yo tal y yo le daba toda la información. Al día siguiente llega otro y yo le pregunté a Yamile, ¿quién es tu familiar?

No, doctor, mi tío, mi tío está, mi familia ha estado super pendiente, la verdad. No, genial. Tiene una familia s super atenta. Al día siguiente llega un señor como de le ponía yo como 65 años de edad. llega y se acerc de mí. Doctor, usted es el médico que está atendiendo a la paciente Yamilé. Digo, claro que sí, cuénteme qué necesita. No, doctor, quería saber cómo estaba.

Es que hasta ahora llego de viaje y hasta ahora es que puedo venir a verla. Yo no. Ella ha estado supercuidada. Primero vino el primo, después vino el hermano, ayer vino el tío. "Usted debe ser el papá." Yo le dije que usted debería ser el papá. Me dijo, "No, doctor, ¿cómo así? Si, si, si, si, yo soy el esposo. Y él me dice, "Doctor, pero cómo así que vino el primo, el hermano, el tío, si ella no es de país la mi gente.

Yo todo inocente pensando que eran familiares de él." Yo le dije, "Señor, ahí adentro está el que es el tío. Si quiere usted se acerca y revisa." No se pueden entrar dos familiares, pero no se preocupe, yo le hago para que usted entre también. Yo le indico al señor dónde estaba y cuál era el cuarto. De repente el señor entra y yo escucho una gritería.

Yo automáticamente, Televisa presenta. Yo dije, será castigo de Dios, pero yo necesito ir a ver qué está pasando. No por el chisme, porque yo no soy chismoso, yo soy informativo, pero más bien por el bienestar de mi paciente. Cuando yo me acerco al cuarto, resulta que el señor está gritando y diciéndole, "Tú, ¿qué haces aquí?" Cuando no entendí, le decía, "Señor, por favor, baje la voz." y me explica qué está pasando aquí.

Mi gente, yo pidiendo explicaciones como si fuera el dueño del hospital y el paciente dándomelo. Yo, bueno, si me puede dar la información gratis, yo feliz, o sea, sencillamente pudo haber dicho, señor, vaya, pero decidió que yo era paz, que no era oscuridad y la paz se tiene que quedar en ese lugar. El señor, no, que él es mi mejor amigo y me lo encontré besando a mi mujer.

Yo hice una pregunta super impruente. Yamile, entonces, ¿quiénes eran los otros de ayer y antes de ayer? Y no es tu tío, el de ayer no es tu hermano y el de ayer no es tu primo. Mi gente se armó. Entonces, como se armó una pelea, Yamile finguió de que según se había desmayado. Entonces, ella se desconectó el signo, los signos vitales de la mano y empezó la máquina a sonar pi.

Eso era un melisma. No me preocupé, pero yo no me he dado cuenta que la paciente se había quitado eso de la mano y los dos llorando. Amor, amor. Y le decían, "Amor, los dos." Y los dos. Ay, yo, yo no puedo creer. Cuando yo me doy cuenta que la paciente tenía eso desconectado, yo se lo pongo otra vez en el dedo y eso otra vez vuelve a sonar bien.

Y yo, "No, ya no está desmayada." Y empiezo yo haciéndole maniobras del dolor. Las maniobras del dolor se realizan los pacientes que se desmayan para ver si están desmayan o tienen alguna sensación de dolor. O sea, si reaccionan. Eso no lo hace por maldad, eso lo hace uno para ver si reacciona. Mi gente reaccionó la primera y me dijo, "Ay, doctor, me hizo muy duro." Y entonces no me finjas.

Entonces, como ellos vieron que ella estaba fingiendo, ellos dos se fueron del hospital y la dejaron sola. Mi gente, Yamile les estaba sacando dinero a todos los hombres que tenía. O sea, ella se aprovecha de que está convaleciente para quitarle dinero a sus mos y todo. A los 10 a Yamilé se le da salida y regresa como los cu días después. Cuando yo veo que no tiene nada, digo, "Pero Yamile, pero es tú no tienes nada." Y yo veo que la está acompañando a tu hombre.

Y yo le digo, "Pero Yamile, ¿tú qué ha que si tú estás bien?" Me dice, "Doctor, lo que pasa es que si no vengo los hombres no se no se compadecen de mí, no me dan dinero y no puedo comer." Y yo, "Ah, sí, estás montando un negocio a costillas mía, ¿verdad, mi gente?" Le di salida el mismo día porque no tenía nada.