Ay, la paciente que confundió el oxígeno con helio. Resulta que llega al servicio de urgencia una paciente que no hablaba y como no hablaba, yo no sabía que tenía. Menos mal que llegó con la hija. Resulta que ella tenía como una creencia en el que el oxígeno del ambiente estaba contaminado y ya necesitaba oxígeno suplementario para tener oxígeno puro. Entonces ella como que compraba oxígeno o llenaba las balas de oxígeno y ella se ponía oxígeno.
Yo no podía creerlo. Y yo le dije, "Habla, para ver." y me dijo, "Doctor, lo que pasa es que no puedo." Mi gente, cuando yo escuché eso, yo me estaba riendo como para adentro, así que y ya ella como que cogió confianza y empezó a contarme, "No lo que pasa es que yo como que me puse el oxígeno y me quedé dormida y ahora terminé hablando así, doctor, y yo no sabía que me habían vendido helio en vez de oxígeno." Yo decía, "Yamile, ¿por qué inventas?" Entonces nosotros solicitamos como que
la revisara Elotorrino, o sea, varios especialistas e hicimos una ronda médica. Yo dije, "Don esta mujer hable aquí todos nos vamos a comer de la risa." Yo le dije previamente al otro rino, le dije, "Doctor, no la ponga a hablar, se lo pido. Ya sabemos que habla delgadito. Usted solo revísele, pero no la ponga a hablar." En esos momentos llega una enfermera que era un poquito imprudente, que estaba como que iniciando el turno y no sabía que tenía la paciente, o sea, apenas iba a escuchar lo que tenía y esa
enfermera era un poquito comunicativa y se acercó a la paciente y le dijo, "Hola, ¿cómo estás? ¿Cómo te llamas? ¿Por qué estás acá? Cuéntame." Y la paciente empezó a decir, "No, lo que pasa es que yo confundí el oxígeno con helio y la enfermera dijo, "Ida, ¿por qué habla así?" Y la paciente se molestó. Y lo que más da risa es la paciente molesta hablando delgadito.
Le digo a la enfermera, "Esto es una falta de respeto. Me tienen aburrida. Sáquenme, quiero hablar normal." Mi gente parecía como una abeja, como una hormiga hablando. Yo me sentía como viendo un personaje de Disney sentado en una camilla. Listo, terminamos la ronda médica y la señora empezó como a orar. se arrodilló e y en la camilla empezó a orar y la enfermera que estaba al lado mío me dice, "Allá debe estar Dios jalando risa." Yo no aguantaba la risa, mi gente.
Me tocó meterme en un baño a reírme porque me imaginé yo escuchándola a ella, "Dios mío, por favor, sáname." Mi gente, ella al rato empezó ya a hablar como normal y una enfermera cuando ya le va a dar salida le dice, "Ay, Yamile, tú dabas más risa cuando hablabas. Ay. Y el otorrino se acerca y le dice como que, "Bueno, lo importante aquí es que no vuelvas a consumir helio.".