Les tengo el chisme. La paciente que le fue infiel a su esposo con el psicólogo. Resulta que mir una paciente femenina de unos 29 años de edad al servicio de consulta externa porque venía por un chequeo general y después de mi cita tenía cita con el psicólogo y ella siempre aprovecha que cuando tiene cita con el psicólogo viene a consulta de consulta externa, pero nunca la había tocado conmigo.
Yo estaba ya terminando la consulta y yo la veía como preocupada y ustedes saben que yo no me puedo quedar con esto. Yo le empecé a preguntar, "Pero te veo como preocupada, ¿tienes algo ahí?" Y automáticamente empecé yo como a oler a chisme, amores. Ya yo sentía el aroma, ese aroma que todos identificamos. Ella me dice, "Doctor, es que estoy muy preocupada." Y yo, "Pero cuéntame que tienes una tumba cerrada hermética." Pero será un cajón de temo por que yo hermético no soy.
Empieza a contar que su esposo en la noche le había revisado el teléfono y se dio cuenta que un médico hablaba con ella y que salía. Y yo le dije, "Pero, pero ¿quién es?" Me dice, "Doctor, es que eso es lo que yo no sé si él se dio cuenta que es mi médico ginecólogo o se dio cuenta que en realidad es mi psicólogo." Y yo, yo le dije, "El psicólogo de aquí." Ella me dijo, "Sí, doctor, lo que pasa es que él y yo estamos saliendo escondidas hace como dos
meses, pero pues si no ha venido acá y ha hecho escándalo o algo es porque no sabe." Automáticamente revisé la agenda y no tenía pacientes y yo dije, "No, pero entonces vete para la cita con él y así termina más rápido." Yo dije, "Chisme, le falta un pedazo y me lo voy a estar yo investigando." Agarro yo y como no tenía nada que hacer, me puse en sala de espera a ir como a esperar a ver si llegaba algo del cielo.
Ella entra a su cita de psicología y cuando ya tenía como 15 minutos llega un hombre remolesto preguntándole a la recepcionista que quién era el psicólogo de aquí. Yo le digo, "Señor, venga acá. ¿Está buscando a quién?" Él me dice, "Al psicólogo." Yo le dije, "Pues hay varios. Tenían alguna foto de él, o sabe el nombre." Y me mostró capturas de pantalla de toda la conversación.
O sea, yo me comí el cuento completico desayuno, almuerzo y comida. Resulta que ellos hasta fotos se mandaban la cosa y tenían Ajá. en el consultorio. Yo le dije, "Claro, señor, yo sé quién es." En ese momento entra la esposa del psicólogo a llevarle el almuerzo. Ella le pregunta a la recepcionista, "No, lo que pasa es que yo vengo por el psicólogo Yamilo a traerle su almuerzo.
En perfecto momento acabas de llegar, Yamil. Buenas." El señor empieza a decirle, "Usted es la esposa." Y ella le dice, "Sí, ¿por qué? ¿Qué pasó, amores?" Yo estaba así, o sea, yo estaba entretenido, entretenido. Automáticamente yo Televisa presenta. Ella empezó a llorar y yo, ay, Dios mío, esto se está alterando, pero que cuando más me gusta. A mí me gusta ver el fuego arder pero no arder dentro de él.
El esposo me dice, "Pero entonces, ¿dónde los encontramos?" Dígame. Yo le dije, "Es que yo no es que sea chismoso. Yo le informo a usted que ellos ahorita están, ahorita están en una consulta, pero la consulta es privada. O sea, yo no puedo llevarlos a que ustedes entren, pero ustedes pueden ir y abrir la puerta. Amores, se van a abrir la puerta.
Y los dos estaban dándose cazumba. Cuando ella ya se venía era mejor que se fuera porque le iba a ir mal. Entra ese hombre y agarra el psicólogo por el cuello y yo grabando. Yo la esposa del psicólogo entra y destapa la el portalo donde tenía el almuerzo y se lo tiró encima y le dijo, "No te quiero ver más en la casa." Yo, Dios mío.
Pero hoy el día amaneció con energía, con voltaje. Agarró el esposo de la paciente que vacilaba o que tenía cuestiones con el psicólogo y lo sacó arrastrado del consultorio y los guardas de seguridad nunca llegaron. El. Señor le dio sus buenos cariños por meterse con su esposa y yo quedé tieso. Amores, todos los pacientes que estaban en urgencia de otros médicos que estaban atendiéndose, esa gente se curó porque el que llegó con dolor de cabeza, con infarto, con lo que sea, ahí estaba grabando y se le quitó todo.
Yo no sé, pero yo sentía como si me estuvieran poniendo una sueroterapia, como ah, me sentía nutrido, me sentía alimentado, me sentía feliz. Y bueno, si quieres ver el video, nada más es que compartas video y me sigas por Instagram como @tasmedina y por allá te lo mando.