Perdí la amistad de un amigo por yo contar un chisme. Ay, amores, pero todavía me duele esa amistad. Resulta que ella trabajaba conmigo y ella me dijo un día, "Amigo, te tengo un chisme." Usted sabe que cuando uno llega a los amigos y le cuenta los chismos, dice, "¿Queé qué pasó? Cuéntame." Empezó a contar que se había comido con un cirujano del mismo hospital y también con un estudiante y también con un médico que ella estaba arasando con el hospital porque el cirujano tenía esposa y el médico también.

El estudiante tenía una novia ahí adentro que estaban como saliendo. Ella me empezó a decir, "Amigo, ta." Y cuando finalizó el chisme me dijo, "Amigo, pero por favor cuentes a nadie." Yo, "No, no, no. ¿Cómo se te ocurre? ¿Cómo se usa una tumba cerrada?" Ella me dijo, "Trágate ese chisme, ni se te ocurra vomitarlo." Dio, "No te preocupes, esto queda sellado como la tumba del papa." Amores, fueron pasando los días, las noches, y yo no podía dormir.

Yo sentía como un fuego aquí en esta garganta que quería como explotar. Yo dije, "¿Que es esta incomodidad? Yo tenía que contarle ese chisme a alguien para yo desahogarme, porque yo no podía dormir. Estaba yo trasnochado, no sé, andaba de mal humor." Una persona que me dijera, "Hola, doctor, ¿cómo está?" Y yo estaba que le contaba el ch y yo escuchaba una cosa aquí en mi mente que me decía, "Pero cuéntalo, cuéntalo.

Más se perdió en Sodoma, más se perdió en el Titanic." Y en la noche había una integración de todos los médicos y sus familias y demás y encontré a la esposa del cirujano y yo me había tomado unos cuantos tequilitas. Ya yo estaba como medio mareado, confundido, no recordaba nada. Empecé yo a decirle la esposa del cirujano, "No, yo tengo una amiga, la doctora, la que está ahí, que se comió con el cirujano de ahí del hospital y después con un médico y ellos dos tienen esposa y se comió también

con un estudiante de medicina." Al día siguiente, porque esa señora no hizo nada, al día siguiente fue el severo peo, porque mi amiga llegó al consultorio muy violentamente a decirme que no la habrá más nunca, que yo por qué fui tan sapo, que por qué dije eso yo, ah, ay amiga, perdóname, yo estaba tomado, no me acuerdo, no me habló más. Yo no, ella no me la palabra, no me saluda.

Y si estás viendo video igual te lo iba a hacer. Pero amores, lo importante es que ya duermo en paz. Duermo tranquilo, concilio la noche, me levanto superdcansado, ya no tengo ojeras. Lo juro que eso perturbaba mis noches. Y pues bueno, primero es mi tranquilidad. Conseguiré otra amiga por ahí. Si alguna quiere ser mi amiga o mi amigo me avisa, me sigue por Instagram y me dice que yo voy a estar ahí pendiente.

Así que comparte video y.