Trabajadora sexual me contó cómo contagió a miles de hombres. Resulta que me es una paciente femenina de 46 años de edad con mucha diarrea, con mucho vómito. Yo le pregunto a qué se dedica. Ella me dice, "Doctor, yo soy trabajadora de la panadería y tengo varios años viviendo con VIH. Algunos meses me trato, otros meses no y quiero ver cómo estoy porque me he bajado mucho de peso y tengo mucha diarrea y mucho vómito.
Tenía muchas lesiones en la piel, estaba muy baja de peso, o sea, su aspecto no se veía bien. Le ordeno los exámenes de serología, que son los de transmisión, mientras empezamos a hablar y a llenar la historia clínica. Yo le dije, "Te voy a meter por urgencias para que te los hagan de una." Y me dijo, "Listo, doctor, muchas gracias." Empezamos a hablar y me empezó a contar de su vida.
me dijo que desde los 15 años trabajaba en la calle, que su primera enfermedad de transmisión fue a los 16 años y fue sífilis. Ella se trató, compró el medicamento y se lo aplicaron en la calle. era consumidora de sustancias alucinógenas y que se dedicaba a venderse. Yo le pregunté con cuántas parejas ha estado. Ella me dijo, "Doctor, si le dijera un número, creo que tampoco alcanzaría las personas con las que he estado, porque han sido tantas que no sé cuántas." Yo, "Wow, me dijo, "Tengo unas lesiones en mi panadería.,
además tengo un flujo maloriente, tengo unas verrugas. Al rato sale el resultado de los exámenes y cuando lo vi yo quedé impactado porque todos los exámenes de transmisión que le hice eran positivos. Ella me dijo que sabía y que pues quería ponerse en tratamiento, que si había alguna posibilidad. Yo le dije, "Claro que sí, hay que empezar a orientarte con esto, hay que empezar a hacer esto y lo otro y ver cómo vas evolucionando." Me empezó a contar, me dijo, "Doctor, tengo algo que contarle." Y yo, "Sí, claro." Me dijo,
"Yo en la vida no he sido buena." Y yo, ¿por qué dices eso? Le voy a contar un secreto muy mío y que siento que usted me da confianza para yo contársela. Yo he contagiado a todos los hombres con los que he estado. Y yo, ¿por qué dices eso? No usan protección. Y ella me dice, "Sí, yo en cada hombre que adquiere mis servicios uso protección." Incluso el servicio incluye una protección, pero me causa amor o me causa como alegría.
el tomar una aguja y pullar varias veces el preservativo con la intención de que cuando se lo coloquen y se vengan, yo los contagie. Yo quedé frío. Claro, porque una persona, cualquiera, un hombre casado con hijos va a un lugar a buscar a una mujer que le brinde servicios y luego llega a su casa e infecta a su mujer. O una persona que está soltera va, se acuesta con una persona de la calle y se acuesta con muchas más personas y infecta muchas más personas.
Yo la verdad no sabía ni qué decirle. Yo quedé impactado porque por mi cabeza nunca se había pasado esa maldad. Yo simplemente no le dije nada porque ya lo he hecho está. Me tocó remitirla a infectología para que le hicieran todos los exámenes de nuevo, hicieran tratamientos, buscaran las maneras de mejorar su salud. Pero me dejó un sinsabor de que a veces nosotros no sabemos con quién estamos o nos ligamos y una sola persona puede cambiar el rumbo de tu salud.
Así como ella me contó esa táctica para infectar a muchos hombres, tendrán muchas más que ni tú ni yo nos imaginamos. Yo le pedí que me grabara un video que yo le iba a conseguir un preservativo para que me mostrara cómo lo hacía. Lo busqué, grabé y iba contando que sacaba el preservativo ya previamente pullado y antes de encontrarse con la persona, ella se llevaba todos los preservativos del día y a todos uno por uno, los iba apoyando.
Entonces ella lo que me hizo fue sacó el preservativo, agarró o tomó un lapicero o un plumero y empezó a apoyar el preservativo. Habitualmente el hombre cuando tiene esas calenturas ni siquiera mira el preservativo, no lo revisa. Cuando ella rompe el sachet y saca el preservativo, lo abre, no se veía ni un orificio, pero empezó a inflarlo y a inflarlo y el preservativo no inflaba.
A mí me dieron como ganas de llorar porque son mentes que están hechas para hacer daño. Seguramente le hicieron mucho daño desde muy pequeña y eso construyó una persona así y duele. Pero es por eso que tenemos que cuidarnos porque no sabemos que personas dañadas y con malos corazones te puedan hacer un daño a ti. Comparte video porque cualquiera lo puede necesitar y.