Desgarró el hoyo al novio de su hija. Dios mío, yo he escuchado tantos chismes en mi vida, pero me dejó a mí frío. Resulta que ingresa un paciente masculino de unos 29 años de edad el servicio de urgencia, compañía de un señor como de unos 50 y algo de años. Pregunto, cuéntame, ¿cuál es el motivo de consulta? Y él me dice que no para de sangrar ahí atrás.

Le pregunto, ¿tienes algún hemorroide o algo? Se queda callado. Y yo, ¿qué pasó? Es más, yo pensé que el señor que lo estaba acompañando era el papá. Señor muy decentemente me dice, "Doctor, lo que pasa es que él y yo tenemos una relación. Nosotros estábamos haciéndolo y me mide 26 cm y sin querer lo desgarré. Yo ven acá." ¿Cómo así? Que sin querer.

¿Tú sabías que tenías 26? Yo escuché 26. Yo lloraba, lloraba y se tocaba. Eso no, no pasa nada, vamos a revisarlo. Empecé a revisarlo y cuando me doy cuenta tenía el señor desgarro, o sea, era fuerte. Metió enseguida cirugía. Yo pensé que era un caso más normal de que el novio pues le hizo un desgarro a su otro novio, pero no. El chisme venía después de eso.

El señor pensaba que yo entregaba turno y que seguramente ya yo no me iba a acordar de ellos y que ellos salían de esta y chao. Pero yo lo que hice fue que hice un turno a una compañera para ayudarle y yo dije, "No tengo problema, no tengo más nada que hacer, me voy a quedar aquí." Me tocó de corri, de repente me llama el de seguridad y me dice que hay alguien afuera que está preguntando por un paciente, pero que ese paciente ya tiene un familiar adentro.

Normalmente cuando es así en un hospital dejan entrar a un solo familiar. Yo le digo, "Bueno, voy afuera y hablo con esa familiar y después pues la hacemos pasar." Yo me acerco yo, "Hola, ¿cómo estás? Cuéntame en qué te puedo ayudar." me dijo, "No, doctor, lo que pasa es que vengo por un paciente,, me contaron apenas ahora que estaba en cirugía, hicieron una cirugía de apendicitis.

Yo, ven acá, pero aquí no hemos operado apendicitis ni ayer ni hoy." Y la que se operó ese día fue una mujer. Yo le dije, "¿Cómo se llama el paciente?" "¿Usted que es del paciente?", le pregunté. Dijo, "El paciente se llama Yamilo y yo soy la novia." Yo empiezo a buscar en la lista ta de los procedimientos que se realizan. Cuando yo veo desgarro, yo quedé tieso.

Ay, frío, no me podía mover. Dios mío, yo me estoy alejando del chisme y el chisme me viene a buscar. O sea, ¿cuál es tu problema conmigo? Televisa. Ya. Mil, lo volviste a hacer, amores. La adrenalina en mi cuerpo empezó a subir y yo dije, "Dios mío, empezó empezó nuestra serie favorita." Yo dije, "Ven acá, ven acá. No entiendo algo. ¿Quién es entonces el familiar que lo acompaña?

Yo le pregunto a ella. ¿Él tiene un familiar acá dentro? Y me dice, "Sí, sí, sí, sí. Lo que pasa es que quien lo auxilió fue mi papá." Y yo quedé seco, queé deshidratado, quedé momificado. Dios mío, esto no es posible. Oye, claro, usted tiene entrada en hospital VIP. Aquí no. No. Y que un familiar no. Tú puedes entrar con toda la certeza.

agarré y la llevé al mismo cuarto donde él estaba en recuperación. Entro estaba el papá de ella. O sea, Dios mío, que est enredo. O sea, la novia del paciente entraba y el papá de la novia no cosa que yo entro con ella y el papá de ella no contaba que yo estaba ahí de medio y me quedó se puso frío, amarillo, morado, verde, de todos los colores.

Yo me sentía, soy de la familia Arismendil y vengo por mis tierras. Yo me sentía, Dios mío, pero el villano. Yo decía, "Dios mío, yo, ¿cómo hago con peso de esta información? Yo me subo ahora la balanza y se me suben como 100 kg." Yo tenía un nudo en la garganta yo, "Dios mío, quedaban dos horas para que se me acabara el turno mi amor.

Las dos horas las aprovecho porque las aprovecho." Yo dejé adentro al paciente con la novia y con el papá de la novia, o sea, su yerno, su suegro, que digo, que estoy muy feliz. Y de repente sale el señor y me dice, "Doctor, doctor, doctor, lo necesito." Sí, sí, cuenta. Doctor, yo necesito que usted me haga un favor, por favor. Yo, claro, para eso estoy, para servirle.

Doctor, lo que pasa es que ella es mi hija., le voy a hacer un resumen. Ella es mi hija., él y yo estamos saliendo, pero él es el novio de mi hija y yo no quiero que ella se entere. Ay, pero si así son los papás. Imagínate, no, no se preocupe, que eso no me pues no me incumbia a mí. rato me doy cuenta que mientras el papá de ella estaba hablando conmigo, entra una enfermera al consultorio que es la que se encarga de los medicamentos y enfermería también hace como

una ronda, una mini ronda médica. La novia de él pensaba que era pendicit y de repente la enfermera dice, "Paciente masculino de tantos años con una postquirúrgica de un desgarro en el hoyo. La cara de la novia fue, gracias a Dios, yo tenía mis gafas que graban y yo grabé su cara." O sea, yo la veo ahora y es un poema porque siento, "Dios mío, su reacción." Le dice, "¿Cómo así?

operaron de aprendiciste. Le dice, "Dame el celular, dámelo." Le dice, "No, no, no, no, no, dámelo o se acaba nuestra relación." Y él dijo, "Bueno, igual se va a acabar." Le dio el celular y encontró conversaciones con su papá. Él le mandaba videos de su herramienta. Yo estaba al lado de ella porque yo tenía que apoyar y yo vi todo con mis lentes que graban también.

Dios mío. Yaella salió llorando, le dijo que no se acercar. Eso fue un bololó. Pero bueno, está bueno por meterse con el novio de su hija. Cuando ella se fue, yo dije, "No, la policía no.".