Esposa, se cortó el pelo y no me gusta, me gustan pelo largo. Ahora se ponen de exigente. Ay, no, yo quiero el pelo largo. Pero tu esposa sí no puede exigir. Ah, claro, ella le gustan largas, pero tú la tienes corta. Pero tú sí le pides el pelo largo. Por lo menos el pelo crece, pero la herramienta no. M.