Mi pareja se llega cuatro veces y a veces mucho más y la herramienta siempre está firme. Señora, señora, si lo va a dejar, me avisa en dónde que yo lo reubico. Mentire, señora. Más bien revíele el bolso a su marido. Si tiene una pastilla azul, ahí está la respuesta. Porque ni los Power Rangers que ganan todas las peleas duran cuatro polvoollos.