Se gastó el dinero del matrimonio en una lipo y el esposo se dio cuenta. Resulta que llega una paciente al servicio de urgencia postoperatorio de lipo, se hizo mamoplastia, se hizo de todo. La llevaron porque se había desmayado. La paciente la estabilizamos, la hospitalizamos y el esposo llegó y él no sabía, no sabía que se había operado. La paciente me dice, "Doctor, mi esposo viene.

Por favor, no, no le diga que yo estoy operada. Él no sabe que me opere." Camile, pero si se te nota, lo que le voy a decir que te operó el Espíritu Santo. José Gregorio. El esposo llega y me dice, "Doctor, ¿qué tiene mi esposa?" Yo lo único que le dije, "No, pues se desmayó. Si quieres entra y ven, ven a verla.

Cuando yo la llevo, el esposo la quedado mirando. Amor, tú te hiciste algo", dijo, "No, amor, es que estoy hinchada. Estoy hinchada porque en estos días he retenido mucho líquido y ya pues el líquido se ha distribuido como que bien, como que se me como que se ha ido a los lugares como más perfectos del cuerpo. El esposo me mira y yo lo miro y le mire y le mire y me dice, "Doctor, ¿qué se hizo mi esposa?" Mi corazón empezó a latir.

Yo le dije, "No, ya no se ha hecho nada. Pues aquí no." Y él le dijo, "¿Tú te operaste?" Él le dijo, "Sí, amor, pero créeme que Ajá. quería sorprenderte. ¿Y de dónde sacaste el dinero?" Le dijo, "A mí lo dijo, "Doctor, déjenos solo." Y yo ni estoy para perderme el chimido. No, lo que pasa es que ya está muy delicada y yo tengo que quedarme, o sea, tengo que quedarme revisando y monitorizando a la paciente.

Me quería sacar yo ni yo le dije, "Es más, ¿qué te pasa? que me parta un rayo si yo quiero escuchar eso. Cuidadito, cuidadito. Empezaron a hablar y di, "Ay, amor, de un dinero ahorrado que yo tenía ahí." Pero, ¿cuál dinero ahorrado? Si tú no estás trabajando, si todo te lo estoy dando yo. Televisa 300. El esposo enseguida le dijo, "Jamile, ¿dónde está el dinero del matrimonio?" "Ya, amor, está ahí consignado.

Eso no se ha tocado, amor. Eso está ahí." Yamil, como ese dinero no esté, tú y yo no nos casamos. Y empezó Yamile a llorar. Se gastó la platica. ¿Qué hizo la plata? Me la mecaí cosita. Él va a revisar la cuenta. Cero pollitos, no había ni un peso. Se gastó todo el dinero en la lipo. El esposo le dijo, "¿Sabes qué?

Terminamos. Esto no va más y te voy a mandar a mis abogados porque tú me tienes que responder por mi dinero. Le dijo, "Amor, amor, no, si quieres yo me saco todo, amor, que me pongan otra vez la grasa, pero hay que volver a pagar." Él se iba a ir y ella le gritaba, "Amor, no te vayas, por favor, no te vayas." Y él le dijo, "Tú quieres que no me vaya." Y ella le dijo, "Sí, amor, por favor, no me des aquí.

Devuélveme mi plata." Yo empecé a mover el suero, la solar y yo devolverle la platica porque imagínate, mi gente, el chisme lo pone uno en el lugar indicado, en el momento lugar, tiempo indicado. Ese era mi momento, yo tenía que estar ahí. El esposo se fue. Yo le pregunté a ella, "Ven acá, ¿y por qué te operaste? De pronto tienes alguna inseguridad o algo?" "No, doctor, lo peor es eso.

Yo no soy insegura. Es que me iban a presentar un jeque el otro mes y usted sabe que nosotros las mujeres somos proyectadas. Pero si tú te ibas a casar. Ella me dio por eso, doctor, porque es que yo no vi necesario ese dinero del matrimonio. Yo no me quiero casar, yo quería mi jeque árabe. La paciente le dimos salida los días, se fue con su cirugía sin marido y sin dinero.

Esperemos que el jeque lo hubiese conseguido.