La señora de 80 años en silla de rueda haciéndose prueba de embarazo. Resulta que llega una paciente femenina de 80 años al servicio de urgencia en rueda en compañía de un joven como de 30. Yo le pregunto a la señora, "Hola, ¿cómo está? Cuénteme cuál es el motivo de su consulta." Se lo juro que yo me esperé todo en el mundo. Me dijo, "Doctor, lo que pasa es que me quiero hacer una prueba de embarazo porque ayer a mi novio se le rompió el globito.
¿Cómo así, Yamile? ¿Cómo así? Espérate ahí. Estoy confundido. Yo quedé como tieso así. La paciente me dijo, "Doctor, doctor." Yo le dije,, "Sí, claro, con así." Yo le dije, "Pero ya tú tienes 80 años, la posibilidad de quedar en embarazo es nula." Y me dijo, "Doctor, igual quiero hacérmela, hágamela." Yo, para quitarle la idea se la hice y efectivamente salió negativa. Yo me acerco a donde el joven con el que fue y yo le digo, "Mire, aquí su mamá le salió la prueba de embarazo negativo." Me dijo, "Pero ya no
es mi mamá, ella es mi novia." Oh, yaé. O sea, el que la acompañó no era el hijo, sino el novio. Yo dije, "Esa mujer tiene mejor vida marito intimal que yo." Esa mujer mientras está en el cielo allí en Júpiter, en Saturno. Yo estoy trabajando. Esa mujer preocupada estas alturas de la vida, sus 80 años porque se le reventó un globito, porque va a quedar embarazada.
Y yo poniendo frases en Instagram de Pablo Coelo, a ver si el amor de mi vida las ve y mira que yo soy su opción perfecta. Esa mujer utilizando su cama todos los días verificando si tiene resistencia y yo lo único que uso es la cama para dormir. Cuando yo le dije lo de la embarazo, ella dijo, "Listo, doctor, ya me voy." Pero doctor, ¿le puedo hacer una pregunta antes?
Yo le dije, "Claro, pregúntame Yamil." "Doctor, ¿cómo hago para planificar?" Yo, "Huevo, ¿cómo así? Pacientes como ellas nos dan ganas de llorar." Yo la veía en cierro ruedo y decía, "Señora, usted disfruta la vida mejor que yo." Ella misma me dijo, "Doctor, usted se preguntará y yo cómo hago con mi novio." Pero, doctor, ese hombre se sienta en mi silla y yo me carrusel dando vueltas.
La señora sabe más que yo. Mi gente, no subestimen a las abuelitas y menos si están en silla de ruedas, no la subestimen. Esas mujeres pueden tener mejor vida que ustedes. Esas mujeres se pueden estar comiendo a su novio, a su papá, a su abuelo, a su tío, hasta su hijo. Y ustedes diciendo, "Ay, pobre abuelita. Una, yo le digo, no, pero genial que tenga su novio, tenga una vida activa, chegre, me alegra mucho." Y me dice, "Sí, doctor, porque a la gente hay que enamorarla." y me va mostrando así
y me muestra aquí abajo y tenía un baby doll. Dios mío. Poder en el nombre de Jesús. Mujeres, aprendan, aprendan. Esa señora no estaba preocupada por la tensión, ni por la diabetes, ni por nada. Esa mujer estaba preocupada por su embarazo. Yo no sé si el novio con el que ella estaba por dinero, pues yo no sé qué, pero los dos se veían enamorados, de verdad.
Yo dije, "A mí me va a tocar hacerme un rezo, hacerme algo, porque si esa señora puede conseguir pareja, yo, ¿por qué no? Les juro que no vuelvo a poner frases de Pablo Coelo. Esa me es la salida.