El paciente que tenía un micrófono en el hoyo. Resulta que mires un paciente masculino de 27 años de edad al servicio de urgencia. Yo le pregunto, "Cuéntame cuál es tu motivo de consulta." Y a mí lo ló una de las amigas estaba supermolesta y él dijo, "Doctor, es que no sé ni cómo decirle." Y su amiga superalterada me dijo, "Pero dile ya que estamos corto de tiempo." Yo no entiendo nada.
El otro amigo dice, "Doctor, que tiene un micrófono en el hoyo. Nosotros somos cantantes, artistas y vamos a abrir un concierto ahorita y necesitamos ese micrófono. Wow, ¿cómo se llamelo?" Yo le dije un micrófono. Ingresamos enseguida al paciente y le tomamos un estudio de imagen porque yo necesitaba saber si en realidad había un micrófono ahí. Y yo, "Claro que sí. ¿Cómo que no había un micrófono en su hoyo?" El intestino.
Sí, sonido probando el intestino. Por fin alguien me escucha. Yo me imaginé cualquier otra cosa, pero no un micrófono. Yo le pregunté cómo llegó eso ahí. Él me dijo, "Doctor, es que yo no quiero dar detalles, pero está ahí. Ayúdeme a sacarlo." Y yo, "Ay, te lo voy a sacar y te voy a solucionar el problemito a mí. No me vas a contar el chisme." No, yo me tengo que enterar.
Afortunadamente el micrófono no estaba tan profundo. Yo le dije, "Ni siquiera te muevas. No agarres rabia, no hagas nada, porque un leve movimiento te lo lleva para dentro." Dije, "Quédate quieto." Me lo llevé para un quirófano. Llamé a otro colega mío que era residente de cirugía y él me dijo, "Pero no, no hay que sacarlo por cirugía, eso está ahí mismo. Saquémoslo y cualquier cosa estamos aquí atentos a cualquier reacción que él tenga.
Listo, vamos a hacerlo. Me pongo mis guantes, abro yo la cuestión del hoyo y cuando veo literal el micrófono estaba ahí mismo, solo que tocaba sacarlo, pero Dios mío, con mucho delicadeza." El residente de cirugía le preguntó al paciente, "¿Y cómo llegó ese micrófono ahí?" Miel, ay, no, un accidente. Agarro yo dos pinzas y empiezo a sacar con cuidado y el reciente me estaba ayudando.
Sale la primera porción que es como lo más delgadito del micrófono y ustedes saben que a medida de que ustedes lo van sacando se va poniendo más gruesa la cosa, pero si entró, sale, sale. A medida que va saliendo me doy cuenta que tiene como cristales, como no sé, el micrófono no era todo negro, sino que tenía como cristales pegados de color rosado, como color verde, color rojo, tenía como varios colores.
Y acá micrófono de quién es. Lo saqué y evidentemente era un micrófono bien grande y era de una mujer porque pues era de mujer, solo que estaba más decorado, de marrón. Entró la amiga y empezó a lavar su micrófono, pues claramente yo no me podía quedar pues sin la foto. Entonces me tomé una foto literal así y el residente de cirugía se la tomó así.
Yo le pregunté a la amiga enseguida, "Ven acá, ¿y cómo cómo él se metió ese micrófono ahí?" Ya me dijo, "Doctor, lo que pasa es que él es el que se encarga de recoger todos los equipos. Yo soy cantante, él es mi mejor amigo." Yo le pregunté, "¿Dónde está mi micrófono? Que tengo dos días que no lo veo. ¿Dónde está mi micrófono?" Y después me contó que quería tener una sensación y que vio eso ahí a la mano y lo agarró y él no pensó nunca que se le iba a
ir. Dios mío. Ya cuando te dicen, "Escucha la voz que tienes adentro y tú dices, no, pero es que yo no la escucho." Mete tu micrófono. Amplifica esa voz interior y como yo sé que a usted le gusta el chisme con pruebas, le voy a mandar la foto. Así que corra, comparta video y sígame en Instagram como @tasmedina bajo. Aquí está el usuario.
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