El paciente que tenía un anillo en la herramienta. Wow. Resulta que es un paciente masculino de 29 años de edad al servicio de urgencia. Yo le pregunté, "Cuénteme cuál es el motivo de su consulta." El paciente estaba llorando y con las manos acá en la herramienta. Yo le pregunté qué fue lo que le pasó y él me dice, "Doctor, es que no sé cómo explicarle." Yo, explícame.

Dijo, doctor, lo que pasa es que yo estaba en mi cuarto y me dieron ganas y empecé a me esterverme y me quité el anillo de mi grado y me lo puse en la herramienta, doctor. Y a medida que yo iba haciendo así, doctor, se iba inflamando, se iba expandiendo mi herramienta y doctor, no lo puedo sacar. Y yo, ¿cómo cabe un anillo en la herramienta?

Dios mío, si un anillo es como así, la tendría que tener muy pequeña. Cuando yo le veo las manos, la verdad sí tenía los dedos bastante gruesos, pero no como una herramienta. Yo lo reviso y efectivamente había un anillo que aquí decía mi grado. Yo, ¿qué está pasando? O sea, tanta cosa que puede agarrar. Le voy a mandar un tutorial de cómo armar un objeto que la vida me esterverce.

Yo le veo eso y Dios mío, eso era impresionante. O sea, sí, el paciente no tenía unas proporciones amplias, pero sí estaba inflamado. O sea, el anillo parecía una faja en la herramienta. Eso se veía mal. Me tocó meterlo enseguida de urgencia y llevarlo a cirugía. El paciente me doctor, por favor, que no se me caiga. Y yo tranquilízate porque si te alteras más se te puede caer.

El paciente no me habló más en todo el procedimiento. Claro, porque si se acelera más, hay más flujo sanguíneo y llega más sangre allá. Estaba el cirujano, estaba el urólogo, había una cantidad de especialistas ahí porque el caso llamó mucho la atención. Pero, ¿qué hace un anillo ahí? Literal tomaron como una pulidora, como algo que corta metal. O sea, yo me sentía bobel constructor.

A mí me tocó sostener la herramienta, pero es que estaba demasiado inflamado. Y empezaron como a cortar el metal del anillo para abrirlo y dos pinzas y poder sacar la herramienta de ahí. Claro, porque no tenía flujo, se podía caer, se podía necroszar. Cuando ya abren la rajita, hicieron efectivamente eso. Cogieron dos pinzas y empezaron a abrir el anillo y quedó libre la herramienta del paciente.

Se veía como cuerpo de chismosa, delgadito abajo y arriba grueso. O sea, literal, doloroso como no se imaginan. A mí me dolió. Pero, ¿a quién le cabe un anillo ahí? Bueno, al que le quepa un anillo que me mande una foto. Me entere, no lo intenten en la casa. La herramienta pensaba que le habían pedido matrimonio, pero bueno, el paciente salió de ahí.

Obviamente, como tuvo un trauma muy fuerte, pues ya quedó con urología, con cirugía. Pero yo sí tomé mis fotos para estudios científicos y claro, estudio de casos de traumatología urológica, no para el chisme. No para el chisme. Aclaro. O sea, ustedes ven esa foto y a ustedes les da como algo. Por favor, si tienen algún deseo, no inventen cosas extrañas.