El día que una paciente me regaló un bebé, se lo juro que yo dije, "Wow, wow, wow, wow." Señora, señora. O sea, ella no me lo regaló, ella lo abandonó y me lo dejó a mí. Estábamos en consulta y ella me da al bebé y me dice, "Voy a ir a buscar la carpeta que la dejé afuera y la tiene mi esposo.
Deme un momento." Y yo, "Claro, claro, no hay ningún problema. Vaya para yce, yo dije, 5 minutos, 10 minutos, 20 minutos." Y esa paciente donde está media hora y yo, "Wow, wow, wow, wow, wow." y el niño llorando y yo, "Calma, calma, calma, calma." Dije, "Dios, si esto es una prueba de que voy a ser papá, señor, todavía no me adelantes ese momento y necesito vivir muchas cosas más." Yo informé al personal de que la mamá sí la habían visto por ahí y me dice, "No, ella como que la abandonó
porque se fue y no volvió más." Y yo, "Ay, ya yo me imaginaba padre de familia. Yo le decía la bebé, "Juntos vamos a poder, juntos vamos a luchar y a salir de esto, no te preocupes." Yo me sentía madre de familia, se lo juro. Ya yo estaba averiguando en Amazon las pesoneras, o sea, la las cositas para lactar. Yo dije, yo pido leche de fórmula y me las pongo y ahí taca.
Yo ya estaba pensando en un futuro con ella. Yo dije, "Voy a hacer todos los papeles. Yo me voy a quedar con la potestad de Yamil. Yo voy a ser papá de Yamil. Sea como sea. La niña lloraba y lloraba y yo le decía cositas lindas como que duerme y la niña me pegaba y yo no me importa de los golpes uno aprende.
Te los digo que la mamá nunca apareció. O sea, la mamá nunca apareció. Logré calmar a la niña y la niña estaba calmada. La niña era muy bonita. Tengo hasta una foto con ella, pero obviamente no se las voy a mostrar. Y en una me dice, "Papá, ay, ay, nuestro primer encuentro." Yo me dijo, "Papá, tú tienes que ser mía." Yo me metí en la película, o sea, yo dije, "No me importa con quién, con quién es el que viene.
A ver, con quién que me tengo que quedar." Hasta que llegó la abuela. Y yo todo gata salvaje con mi pasión. Yo a estas tierras no vas a entrar, concha Alejandra. Yamila es mía y de nadie más.